Dólar

Dólar Oficial:$1485 / $1535
Dólar Blue:$1540 / $1560
Dólar Bolsa:$1537.6 / $1542.9
Dólar Contado con liquidación:$1605.8 / $1607.1
Dólar Mayorista:$1507 / $1516
De la playa al tatami

Vendía ensalada de frutas para competir, pensó en ser repartidora y hoy representa a Argentina en Santa Fe 2026

Priscila Rodríguez tiene 18 años, practica taekwondo desde los cuatro y atravesó una historia emocionante con muchas dificultades económicas para poder sostener su camino hacia el alto rendimiento.

Hay historias deportivas que empiezan mucho antes de que un atleta pise un escenario internacional. La de Priscila Rodríguez comenzó en Mar de Ajó, continuó en las playas de la Costa Atlántica y hoy tiene un nuevo capítulo en Rosario, donde la joven bonaerense representó a la Argentina en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026.

Rodríguez tiene 18 años, practica taekwondo desde los 4, cuando sus padres la acercaron a la disciplina para que aprendiera defensa personal. Con el tiempo, aquello se transformó en una vocación y en un proyecto de alto rendimiento. Campeona nacional y una de las promesas del taekwondo argentino, comenzó a competir cada vez más lejos de su ciudad y se encontró con un problema que excedía al tatami: cómo financiar una carrera deportiva que exige viajes, inscripciones, estadías y preparación internacional.

Rodríguez en sus comienzos en el taekwondo.

Con un solo sponsor privado, Priscila y su familia tuvieron que buscar alternativas para sostener ese camino. En el verano de 2025 apareció una solución tan sencilla como inesperada: vender ensaladas de fruta en las playas de Mar de Ajó. La idea surgió junto a su papá, mientras analizaban cómo afrontar los gastos de los torneos que tenía por delante.

Le dije a mi papá: ‘Bueno, pa, ya que es temporada y estoy de vacaciones, me voy a vender ensalada de frutas a la playa. Total, ¿qué puede pasar?’”, recordó la taekwondista. La iniciativa creció rápidamente: llegó a vender alrededor de 50 ensaladas en un día y, además, preparó otros productos y organizó rifas para recaudar fondos. Su historia se hizo conocida en redes sociales y muchas personas comenzaron a acercarse a comprarle y conocer su recorrido.

Playa de Mar de Ajó, y una joven Priscila buscaba recaudar fondos para tener la posibilidad se seguir sus sueños.

Ese esfuerzo le permitió afrontar competencias internacionales y sumar experiencia fuera del país. Su recorrido incluyó participaciones en Chile y Perú, además de otros torneos que formaron parte de su crecimiento deportivo. En 2025, incluso consiguió un bronce en una competencia disputada en Chile. La venta de ensaladas terminó convirtiéndose también en parte de su identidad: cuando comenzó la facultad, algunos compañeros la reconocían como “la chica que vende ensalada de frutas”, un apodo que terminó quedándole.

Pero detrás de esa anécdota hay una rutina mucho más exigente. Para acercarse al alto rendimiento y entrenar con la Selección Argentina en el CeNARD, Priscila dejó Mar de Ajó y se mudó a Martín Coronado, donde vive con su abuela paterna. También intentó comenzar la carrera de Kinesiología en la Universidad de Buenos Aires, aunque debió abandonarla porque no podía sostener simultáneamente los estudios y el ritmo de entrenamiento.

Su día a día llegó a comenzar de madrugada y terminar cerca de la medianoche, entre la facultad, los entrenamientos en el CeNARD y sesiones complementarias. Ahora, dedicada de lleno al alto rendimiento, continúa entrenándose en doble turno y busca nuevas maneras de generar ingresos para poder afrontar las próximas competencias. Incluso llegó a considerar trabajar como repartidora para conseguir dinero extra y continuar con su carrera deportiva.

Todo ese recorrido la llevó hasta Santa Fe 2026. Priscila llegó a sus primeros Juegos Suramericanos de mayores como integrante de la Selección Argentina en la categoría de hasta 49 kilos, después de una preparación que incluyó entrenamientos en México y competencia internacional en Perú. En 2026 también consiguió resultados destacados, entre ellos un oro en un Grand Prix disputado en Aldo Bonzi.

Este miércoles, sin embargo, el resultado deportivo no fue el esperado. Rodríguez debutó en el Rural Nave B de Rosario en la categoría -49 kg y cayó ante la uruguaya María Sara Grippoli. Luego tuvo una segunda oportunidad ante la representante de Guyana Ceili Peterson, pero volvió a perder y quedó fuera de la competencia.

El resultado no cambia el recorrido que la llevó hasta allí. Detrás de la atleta que este miércoles se puso el dobok y salió al tatami para defender los colores argentinos está aquella joven que, un verano atrás, recorría la playa con una conservadora llena de ensaladas de fruta para poder pagar el siguiente viaje.

De Mar de Ajó a Rosario, de la playa al tatami: Priscila Rodríguez construyó su camino a fuerza de entrenamiento, sacrificio y una familia que la acompaña. Los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 fueron una nueva experiencia en una carrera que todavía tiene mucho por delante y un objetivo que ella misma tiene claro: llegar algún día a los Juegos Olímpicos.

Comentarios