
La Justicia alemana abrió una investigación contra un hombre de 105 años que habría formado parte del personal de vigilancia del campo de prisioneros de guerra Stalag 326 VI K, ubicado en Senne, en el oeste del país, durante la Segunda Guerra Mundial.
La fiscalía de Dortmund informó que el sospechoso podría haber contribuido, mediante su actividad dentro del recinto, a la muerte de numerosos prisioneros. Por el momento, la investigación busca determinar cuál fue concretamente su participación en los hechos.
El caso fue difundido inicialmente por el diario alemán Bild y se suma a otras investigaciones iniciadas en los últimos años contra antiguos integrantes del sistema de campos nazis. Recientemente, otro exguardia del mismo lugar había sido investigado, aunque murió antes de que el proceso pudiera avanzar.

Millones de prisioneros soviéticos murieron durante la guerra
El Stalag 326 VI K recibió entre 180.000 y 200.000 prisioneros de guerra soviéticos desde 1941 hasta abril de 1945, cuando el campo fue liberado por tropas estadounidenses.
Las condiciones a las que fueron sometidos los detenidos incluían falta de alimentos, atención médica insuficiente, pésimas condiciones sanitarias y trabajo forzado. El memorial ubicado en el antiguo campo señala que entre 2,3 y 3 millones de los aproximadamente 5,3 a 5,7 millones de prisioneros soviéticos capturados por Alemania no sobrevivieron.
La investigación actual se inscribe en una serie de procesos judiciales contra antiguos miembros del personal de los campos nazis que se intensificaron después de la condena, en 2011, de John Demjanjuk. El exguardia del campo de exterminio de Sobibór fue condenado pese a que no se pudo demostrar que hubiera cometido personalmente un asesinato.
En 2025, la fiscalía de Dortmund también había iniciado una investigación contra otro hombre centenario que había trabajado como guardia en un campo de la Segunda Guerra Mundial donde también permanecieron principalmente prisioneros soviéticos.
Comentarios