
Francia atraviesa una de las peores crisis por incendios forestales de los últimos años. Las autoridades informaron que 110.000 personas debieron ser evacuadas debido al avance de las llamas en distintos puntos del sur del país, especialmente en la turística bahía de Arcachon, mientras los bomberos continúan trabajando para intentar contener el fuego.
El incendio más importante se desarrolla en el departamento de Gironda, cerca de Burdeos, donde el fuego ya arrasó unas 14.000 hectáreas de bosque y obligó a evacuar tanto a residentes como a miles de turistas que pasaban sus vacaciones en la región. Las altas temperaturas, la sequía y los fuertes vientos favorecieron una rápida propagación de las llamas.
Además del foco en Arcachon, otros incendios permanecen activos en el departamento de Las Landas y en Var, lo que llevó al Gobierno francés a desplegar un amplio operativo de emergencia con más de 1.000 bomberos, cientos de efectivos de seguridad y numerosos medios aéreos.
Ante la magnitud del desastre, el presidente Emmanuel Macron solicitó la activación del Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea, que permitirá el envío de aviones hidrantes y otros recursos desde países como Croacia, Portugal, República Checa y Eslovaquia para colaborar en las tareas de extinción.
Las autoridades también informaron que al menos dos personas resultaron heridas, una de ellas de gravedad, mientras que un centenar de viviendas sufrieron daños o fueron destruidas por el avance del fuego. Los equipos de emergencia mantienen las evacuaciones preventivas y trabajan para evitar que las llamas alcancen nuevas zonas pobladas.
La emergencia se produce en medio de una intensa ola de calor que afecta a gran parte del sur de Europa. Francia, España e Italia enfrentan numerosos incendios forestales impulsados por las temperaturas extremas y la falta de lluvias, una situación que mantiene en alerta a las autoridades del continente.
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