Después de un año de actividad reducida y suspensiones periódicas, la planta de General Motors en Alvear volverá a operar de manera continua. A partir del 19 de agosto, la automotriz dejará sin efecto el esquema que paralizaba la producción una semana por mes y retomará el trabajo durante las cuatro semanas, aunque con un único turno de seis horas.
La empresa informó que la medida permitirá sostener un nivel de producción estable para cumplir con los compromisos de exportación previstos para este año. El nuevo esquema fue acordado con el sindicato Smata y elimina las suspensiones que afectaban a cientos de operarios desde mediados de 2025.
Como parte del acuerdo, los trabajadores cumplirán jornadas de seis horas, pero percibirán una remuneración equivalente a siete horas, lo que compensará la pérdida de ingresos que generaban las suspensiones mensuales. La planta permanecerá detenida entre el 10 y el 17 de agosto y luego iniciará la nueva modalidad.
La fábrica atravesó un período complejo tras el fin de la producción del Chevrolet Cruze, a fines de 2023, y quedó dedicada exclusivamente al SUV Tracker. A ese cambio se sumaron problemas de abastecimiento de piezas importadas y una fuerte caída de la demanda, factores que derivaron en una marcada reducción de la actividad y del volumen de producción.
Si bien el nuevo esquema no implica un aumento de unidades fabricadas, ya que las horas de trabajo se compensarán con una mayor cantidad de semanas en funcionamiento, representa un cambio significativo para la planta al poner fin a un año de suspensiones. De todos modos, entre los trabajadores la noticia es recibida con cautela, ya que desde el gremio señalaron que el acuerdo también buscó evitar nuevos despidos.
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