
Google amplió las herramientas de Google Wallet para familias con funciones que permiten a los padres administrar el saldo de sus hijos menores de 18 años, supervisar sus gastos y establecer límites para el uso del dinero digital.
La propuesta apunta a que niños y adolescentes puedan realizar pagos desde sus dispositivos, pero dentro de un sistema en el que los adultos mantienen el control sobre el dinero disponible y reciben información sobre las operaciones realizadas.
Qué pueden controlar los padres
A través de Google Family Link o del sitio web de Google Wallet, el administrador familiar puede cargar dinero en el saldo del menor y establecer un límite diario de gastos. También puede consultar el historial de operaciones y recibir notificaciones por correo electrónico cada vez que el hijo realiza una transacción.
Otra de las opciones permite bloquear o desbloquear de manera remota el saldo. De esta forma, si el teléfono se pierde, es robado o los padres quieren impedir temporalmente nuevos pagos, pueden desactivar el acceso sin necesidad de tener el dispositivo en sus manos.
El sistema también establece límites sobre cuánto dinero puede manejar el menor. Google fija un máximo de US$2.000 que los padres pueden cargar cada siete días y un saldo máximo de US$4.000.
Solo para pagos presenciales
Una de las principales restricciones es que el saldo destinado a menores no funciona como una cuenta bancaria tradicional. Los chicos pueden utilizarlo para pagar mediante la tecnología tap to pay en comercios físicos, pero no pueden emplearlo para compras online, pagos dentro de aplicaciones ni operaciones dentro de otros servicios de Google como Google Play o YouTube.
Además, el sistema requiere que el menor tenga menos de 18 años y una cuenta de Google supervisada, integrada a un grupo familiar. El dispositivo utilizado también debe ser compatible con pagos sin contacto.
Una herramienta para enseñar a administrar dinero
La apuesta de Google se inscribe en una tendencia creciente de las plataformas digitales: ofrecer a los adolescentes cierta autonomía para manejar dinero, pero con herramientas que permitan a los adultos acompañar y supervisar ese proceso.
El historial de movimientos puede ser consultado tanto por los padres como por el menor, mientras que las notificaciones permiten conocer rápidamente cuándo se realizó una compra. El objetivo es que el uso de dinero digital tenga límites claros y pueda convertirse también en una herramienta de aprendizaje financiero.
En este caso, sin embargo, hay una diferencia importante respecto de otras funciones de Wallet para menores: los padres no pueden aprobar individualmente cada compra antes de que se concrete. El control se realiza mediante el saldo disponible, los límites diarios y la posibilidad de bloquear la cuenta.
Comentarios