
Una nueva misión científica se prepara para explorar algunos de los puntos más profundos y menos estudiados del Mar Argentino. La campaña se desarrollará frente a las costas de Chubut, en los cañones submarinos Ameghino y Almirante Brown, donde investigadores del CONICET trabajarán junto al Schmidt Ocean Institute para relevar la biodiversidad marina a profundidades que podrían alcanzar los 5.000 metros.
En diálogo con el programa Antes de Todo, de Radio Boing 97.3, el investigador del CONICET Daniel Lauretta explicó los objetivos de la expedición y anticipó que existe una alta probabilidad de encontrar organismos nunca antes registrados. “La idea es continuar con el plan de trabajo. Vamos a hacer algo muy similar a lo que se hizo en la campaña anterior frente a Mar del Plata, pero esta vez en otro sistema de cañones que están frente a Patagonia, frente a Chubut, a unos 600 kilómetros de la costa”, señaló.
Un territorio prácticamente inexplorado
La expedición utilizará nuevamente el vehículo operado remotamente (ROV) SuBastian, que pertenece al buque de investigación Falkor (too), considerado uno de los más avanzados del mundo para la exploración oceánica. Sumado a esto, estos sistemas se utilizaron en la expedición del 2025 en Mar del Plata por el CONICET.
Según explicó Lauretta, el principal objetivo será estudiar la diversidad de invertebrados y peces que habitan las profundidades del Atlántico Sur. “Lo que vamos a hacer es relevar la diversidad de invertebrados y peces que viven en esas zonas profundas”, indicó.
La importancia de la campaña radica en que se trata de sectores prácticamente inexplorados. “Estos lugares son nuevos, en el sentido de que nadie fue a esos lugares a esa profundidad”, afirmó el científico.
Por esa misma razón, las expectativas de hallar especies desconocidas son elevadas. “Cuando uno va a un lugar nuevo, es muy probable que encuentre especies nuevas. Ese es uno de nuestros objetivos”, explicó. El investigador aclaró que podrían aparecer tanto organismos completamente nuevos para la ciencia como especies ya conocidas en otras regiones pero nunca registradas en aguas argentinas. “Suponemos que va a haber un componente de especies nuevas para la ciencia o nuevas para el país”, sostuvo.
Una autopista submarina conecta la fauna del Atlántico Sur
Lauretta explicó que una de las hipótesis de trabajo es que parte de la fauna observada en la reciente expedición frente a Mar del Plata también esté presente en la Patagonia profunda. Esto se debe a la influencia de la Corriente de Malvinas, que transporta aguas frías desde el sur hacia el norte. “Toda la fauna profunda probablemente está conectada porque hay una corriente que se llama la Corriente de Malvinas que corre desde el sur hacia el norte. Hay como una autopista que está conectando todos estos lugares”, detalló.
Uno de los aspectos más llamativos de la misión será la profundidad alcanzada por los equipos. “Calculamos llegar hasta los 4.300 metros y vamos a ver si podemos utilizar un equipo nuevo que puede llegar hasta los 5.000 metros”, explicó Lauretta.
A esa profundidad, las condiciones ambientales son completamente distintas a las que existen en la superficie. Sumado a esto declaró que después de los 200 metros la luz no penetra la columna de agua, por lo que la obscuridad es total.
Además, las temperaturas son extremadamente bajas. “A esas profundidades están en 3 grados, 2 grados o incluso menos”, señaló. El investigador explicó que los ecosistemas profundos viven en condiciones que prácticamente no cambian a lo largo del tiempo. Al ser ambientes muy fríos, oscuros y muy estables lo que lleva a que se mantenga de esta manera todo el año.
Cómo funciona la exploración
Durante la entrevista, Lauretta aclaró que los científicos no descienden al fondo marino, sino que trabajan desde el barco mediante control remoto. “Nosotros no estamos adentro del vehículo. Es un vehículo que se maneja de manera remota, como si fuera un dron”, explicó.
El sistema está conectado al buque mediante un cable de alta tecnología y permite transmitir imágenes y datos en tiempo real. “Estamos arriba del barco muy cómodos, sentados en una sala de control con todas las pantallas”, comentó.
A pesar de no tener que ser los investigadores los que bajan y lo debe realizar un robot, el descenso no es inmediato. “La maniobra puede tomar entre cuatro y cinco horas para llegar al fondo”, dictaminó.
La expedición podrá seguirse en vivo
Al igual que ocurrió con la exitosa campaña realizada frente a Mar del Plata, todas las inmersiones serán transmitidas en directo para el público. “Cada vez que el ROV baje al agua, las inmersiones se van a transmitir a través de YouTube en tiempo real”, destacó Lauretta.
El investigador invitó a seguir la experiencia desde cualquier lugar del mundo. “Todos los que quieran ver nuevamente el fondo del mar con la vida que tiene, nos vamos a estar sorprendiendo todos juntos en vivo y en directo”, concluyó.
La campaña representa una nueva oportunidad para ampliar el conocimiento científico sobre uno de los ambientes más desconocidos del país y podría aportar descubrimientos relevantes sobre la biodiversidad que habita en las profundidades del Atlántico Sur.
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