
El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona se reanudó este jueves con una jornada cargada de momentos de alto impacto emocional, en la que se exhibió un video del exfutbolista ya sin vida, se escucharon testimonios clave y volvió a declarar el imputado Leopoldo Luque. La audiencia se desarrolla en los tribunales y busca determinar las responsabilidades médicas en el fallecimiento ocurrido el 25 de noviembre de 2020.
Uno de los momentos más conmocionantes se produjo cuando se proyectó una filmación de 17 minutos realizada por la policía científica el día de la muerte. En la sala, Gianinna Maradona se tapó los ojos para evitar ver las imágenes, mientras otros presentes no pudieron contener el llanto. En el video, se observa a Diego acostado en una cama, con el cuerpo visiblemente hinchado y cubierto parcialmente por una sábana.
Durante la jornada también declararon el médico que firmó el acta de defunción y los primeros policías que ingresaron a la vivienda del barrio San Andrés, en Tigre, tras el llamado por una supuesta descompensación.
El médico de emergencias Juan Carlos Pinto, uno de los testigos centrales, brindó un crudo relato sobre el estado en que encontró al exfutbolista. “El paciente ya estaba muerto, no tenía pulso ni latidos del corazón”, afirmó, y describió que el cuerpo estaba “extremadamente hinchado”. En la misma línea, detalló: “Era como un globo”, en referencia al abdomen, que presentaba signos de acumulación de líquido y obesidad.
Pinto también reveló una situación clave tras el fallecimiento: “La familia me pidió que siga con RCP… les dije que sí, pero no lo hice. Ya estaba muerto”, explicó, dejando en evidencia el desconcierto y la desesperación de los familiares en ese momento.

En paralelo, los testimonios de los policías reforzaron las dudas sobre las condiciones de la internación domiciliaria. Uno de los agentes aseguró: “Dentro de la habitación no había desfibrilador, respirador, oxígeno, no había nada”, lo que pone en cuestión el entorno médico en el que se encontraba el exjugador.
El oficial Lucas Farías, primer agente en llegar al lugar, relató: “Vi un cuerpo extremadamente hinchado”, mientras que otro testimonio describió el ambiente como una habitación común, sin equipamiento acorde a un tratamiento intensivo.
Por su parte, el neurocirujano Leopoldo Luque, uno de los principales imputados, volvió a declarar y negó haber manipulado a la familia para decidir la internación domiciliaria. Para sostener su postura, reprodujo un audio de Gianinna Maradona. “Descarto absolutamente la idea de una manipulación”, aseguró.
Además, pidió disculpas por un audio anterior en el que se refería de manera despectiva a las hijas del Diez: “Se da en un contexto de máxima frustración y tensión… no digo que se me entienda”, expresó.
La audiencia continuará con más declaraciones en los próximos días, en un proceso que busca esclarecer si hubo negligencia médica en la muerte de uno de los mayores ídolos del fútbol mundial. Mientras tanto, cada testimonio y prueba expuesta sigue profundizando el debate sobre las responsabilidades en el entorno que rodeó sus últimos días.
Comentarios