
A dos meses del nacimiento de su tercer hijo, Juana Repetto reveló detalles desconocidos sobre cómo quedó embarazada de Timoteo, fruto de un encuentro con su expareja, Sebastián Graviotto, cuando ya estaban separados. La confesión ocurrió en su programa de streaming y rápidamente generó repercusión.
La actriz explicó qué pasó, cuándo y en qué contexto ocurrió: el embarazo se dio tras un reencuentro con Graviotto luego de tres meses de separación, en una noche en la que ambos coincidieron de manera inesperada. Dónde y cómo sucedió también formó parte del relato, marcado por un momento de distensión que derivó en una nueva etapa en su vida.
Consultada directamente sobre por qué no se cuidó, Repetto fue contundente: “Yo estaba recontra separada. Nos habíamos separado hace tres meses”. Y agregó: “Sucedió que tenía unas birras encima y bueno, pasó. Siempre estuve convencida de la separación”.
En su testimonio, también abordó las consecuencias emocionales y el desarrollo del embarazo, dejando en claro que transitó gran parte del proceso en soledad. “Viaja un montón. Yo estuve sola”, contó sobre la presencia de Graviotto durante ese período, y detalló que apenas compartieron momentos puntuales como una ecografía antes de que él volviera a viajar.
Además, la actriz reflexionó sobre el momento del parto, atravesado por la incomodidad de compartirlo con alguien con quien ya no estaba en pareja. “Después de haber tenido dos chicos me sentía muy incómoda con tener que hacer todo el trabajo de parto con él no estando en pareja”, explicó. Incluso relativizó su presencia en la cesárea: “En algún punto, creo que el momento de la cesárea me daba igual, no me importaba si él estaba o no”.

Finalmente, tomó una decisión significativa: ingresar al quirófano acompañada únicamente por su madre, priorizando su bienestar emocional en un momento clave.
En paralelo, Repetto también compartió una reflexión sobre la crianza que generó debate en redes sociales. A través de un video, contó que por primera vez decidió flexibilizar su rutina con sus hijos tras una noche difícil. “Bueno y un día… ¡solté!”, expresó al iniciar su relato.
La actriz explicó que, tras una madrugada sin dormir y una mañana caótica, optó por llevar a sus hijos al colegio varias horas más tarde. “Siempre fui muy estructurada con los horarios del colegio… colapso, grito y termino siendo la madre que no quiero ser”, reconoció.
Sobre ese momento puntual, detalló: “Dije ‘ya fue, los llevo un poco más tarde’” y luego agregó: “No pude, no llegué, me quedé dormida… es más sano para todos que lleguen tarde tres horas al colegio a vivir toda esta situación de colapso mío”.
Sus declaraciones generaron opiniones divididas: mientras algunos usuarios respaldaron su postura destacando la importancia de la salud emocional, otros cuestionaron el impacto de este tipo de decisiones en la formación de hábitos. Incluso docentes señalaron que la llegada tardía de alumnos afecta la dinámica escolar.
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