
La Fórmula 1 implementará una llamativa modificación para el Gran Premio de Mónaco y limitará artificialmente la velocidad máxima de los monoplazas mediante un mapa motor estándar obligatorio para todas las escuderías.
La medida se suma a otra decisión reciente de la FIA: la prohibición de utilizar la apertura de los alerones durante la carrera principal del domingo 7 de junio, en un intento por modificar el comportamiento de los autos en uno de los circuitos más particulares del calendario.
Según informó el medio especializado The Race, la Federación Internacional del Automóvil pondrá en marcha un sistema denominado “Rev 1”, que alterará la entrega de potencia eléctrica de los motores respecto a cualquier otra competencia de la temporada.
Habitualmente, la asistencia eléctrica comienza a reducirse recién cuando los autos alcanzan los 290 kilómetros por hora. Sin embargo, para el GP de Mónaco la potencia empezará a disminuir desde los 200 km/h y se cortará completamente al llegar a los 300 km/h.
La decisión apunta a controlar el rendimiento en un circuito urbano extremadamente angosto y técnico como el callejero monegasco, donde las velocidades máximas y las maniobras de sobrepaso siempre estuvieron bajo análisis.
Con este nuevo sistema, la FIA busca igualar aún más el rendimiento de los equipos y modificar el comportamiento estratégico de una carrera históricamente marcada por la dificultad para adelantar.
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