
Las relaciones de Argentina con Brasil, su principal socio comercial y con el que comparte miles de kilómetros de frontera, quedaron este fin de semana al borde de la ruptura total. La tensión escaló tras la presencia de Javier Milei en un acto político de la oposición a Lula, para bancar al candidato presidencial Flavio Bolsonaro. El presidente argentino llenó de insultos a su par brasilero, al que llamó “basura calva”. En este contexto, el canciller del país vecino convocó de urgencia a su embajador en Buenos Aires, para tener una reunión este lunes. Antes de ese encuentro, denunció que lo ocurrido es “una provocación sin precedentes en más de 200 años de relaciones bilaterales”
Durante su discurso, Milei había lanzado duras críticas contra el jefe de Estado brasileño, a quien calificó de “ladrón”, “basura socialista” y “presidiario”, en referencia a la condena por corrupción que Lula cumplió años atrás antes de que esos fallos fueran posteriormente anulados por la Justicia brasileña. Además, apuntó contra el juez del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, al que también insultó por las restricciones impuestas a Jair Bolsonaro.
Lejos de bajar el tono, el Presidente argentino ratificó sus dichos en una entrevista radial y sostuvo que Brasil tuvo una participación activa en la “campaña antiargentina” durante el Mundial y también en las elecciones presidenciales de 2023. Incluso afirmó que asesores brasileños colaboraron con la campaña del entonces candidato Sergio Massa.
Brasil convocó a su embajador
Las declaraciones provocaron un fuerte malestar en el gobierno de Lula. El canciller brasileño, Mauro Vieira, convocó de urgencia al embajador de Brasil en Buenos Aires, Julio Bitelli, para analizar la situación en una reunión prevista para este lunes en el Palacio Itamaraty, sede del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Mientras tanto, la embajada brasileña en Argentina quedará temporalmente a cargo del ministro consejero Eduardo Uziel, quien asumirá como encargado de negocios hasta que se defina la continuidad de Bitelli.
Además, Brasil también convocó al embajador argentino en ese país, Daniel Raimondi, para solicitar explicaciones oficiales sobre las declaraciones del mandatario.

Un vínculo cada vez más deteriorado
En un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil calificó el episodio como “infamante” y remarcó que no existen antecedentes de que un presidente extranjero haya realizado agresiones de ese tenor contra el jefe de Estado brasileño mientras se encontraba en territorio nacional.
Las autoridades brasileñas lamentaron, además, que el conflicto involucre a dos países que mantienen más de dos siglos de relaciones diplomáticas y que son socios estratégicos en materia comercial.
Pese a la escalada política, en la Casa Rosada buscan restarle impacto al episodio en el plano económico. Algunos funcionarios consideran que el vínculo comercial entre ambos países continuará desarrollándose por canales independientes del conflicto diplomático.
La reunión de este lunes en Brasilia será determinante para conocer cuál será la respuesta oficial del gobierno de Lula y si la crisis bilateral suma un nuevo capítulo en una relación que ya venía marcada por fuertes diferencias ideológicas entre ambos presidentes.
Comentarios