
La UEFA decidió suspender de manera provisional el boicot que había amenazado con dejar a las selecciones europeas fuera de las próximas competencias de la FIFA, aunque la tregua llegó acompañada de un fuerte cuestionamiento contra Gianni Infantino y su conducción del fútbol mundial.
La decisión fue tomada este jueves en Mónaco, durante una reunión vinculada al sorteo de las competiciones europeas 2026/27. Los dirigentes europeos analizaron la crisis desatada por el proyecto FIFA Forward Enterprises, que había generado un conflicto abierto entre la UEFA y la máxima entidad del fútbol.
Europa mantendrá a sus selecciones en los torneos de FIFA
Por ahora, las federaciones europeas no retirarán a sus equipos de las competencias previstas para la próxima temporada. La medida alcanza, entre otros torneos, al Mundial Femenino Sub-20, el Mundial Sub-17 y el Mundial Femenino Sub-17.
La UEFA aclaró, sin embargo, que se trata de una suspensión temporal y que la postura podrá modificarse nuevamente si las circunstancias cambian.
El organismo tomó esta decisión luego de que la FIFA confirmara por escrito que el proyecto FIFA Forward Enterprises fue retirado de manera definitiva y que no será presentado nuevamente bajo otro nombre, estructura o modalidad.
Un proyecto que provocó una crisis dentro del fútbol mundial
El conflicto comenzó después de que trascendiera que Infantino impulsaba un esquema para vender a inversores privados una participación del 20% de los derechos comerciales de los Mundiales, por una cifra cercana a los 4.200 millones de dólares.
La iniciativa generó un fuerte rechazo en Europa. Las 55 asociaciones nacionales que integran la UEFA habían acordado suspender su participación en las competencias de FIFA mientras el proyecto continuara vigente.
Infantino finalmente dio marcha atrás y pidió disculpas por los errores cometidos, pero para la UEFA el retiro de la propuesta no alcanza para recomponer la relación ni recuperar la confianza perdida.

La UEFA cuestionó directamente el liderazgo de Infantino
En su comunicado, la organización europea fue especialmente dura con el presidente de la FIFA. Consideró que el episodio evidenció “una profunda falta de criterio” y un “abuso del poder presidencial”, además de una forma de conducción incompatible con la responsabilidad del cargo.
Los dirigentes europeos reclamaron una investigación externa e independiente sobre todo lo relacionado con FIFA Forward Enterprises, con acceso a documentos, comunicaciones y registros vinculados con la toma de decisiones.
“La FIFA no puede investigarse a sí misma”, fue uno de los principales argumentos planteados por la UEFA.
Además, el organismo sostuvo que la confianza necesaria para que Infantino continúe al frente de la FIFA quedó quebrada y anticipó que trabajará junto a otras confederaciones y asociaciones para impulsar una alternativa si el dirigente suizo decide buscar otro mandato en las elecciones de marzo de 2027.
“Las competiciones de la FIFA no están en venta”
La UEFA también puso el foco en las enormes reservas económicas de la FIFA. Según planteó, el organismo cuenta con miles de millones de dólares que pertenecen a sus federaciones miembro y cuestionó la necesidad de recurrir a inversores externos para financiar el desarrollo del fútbol.
Por eso, adelantó que estudiará junto con otras confederaciones la posibilidad de promover una utilización responsable de parte de esas reservas en beneficio de las federaciones, sin comprometer la estabilidad financiera de la entidad.
El mensaje final fue contundente: Europa considera que los recursos de desarrollo deben estar protegidos por reglas transparentes y no convertirse en una herramienta de influencia personal o política.
Aunque el boicot quedó momentáneamente suspendido, la UEFA dejó claro que el conflicto está lejos de terminar. La participación de sus selecciones continuará, pero la disputa por el modelo de conducción de la FIFA y el futuro de Infantino quedó instalada de cara a 2027.
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