La obra en la Cascada del Saladillo llegó al 85% y salva la conexión entre Rosario y VGG

Tras dos décadas de proyectos demorados y el retiro de los fondos por parte de Nación, la Provincia logró un avance del 85% en las obras de protección de la Cascada del Saladillo. Los trabajos, que demandaron una inversión de más de 37.000 millones de pesos, ya completaron su etapa más crítica: la instalación de las pantallas subterráneas de hierro y hormigón que frenan la erosión.

Para los vecinos del Gran Rosario, el impacto es directo. La intervención elimina el riesgo de derrumbe del puente Molino Blanco (ubicado a solo 150 metros del salto) y del puente de Circunvalación. Sin esta obra, la caída de ambas trazas hubiera obligado a desvíos diarios de hasta ocho kilómetros, transformando un cruce de menos de 10 minutos en un dolor de cabeza de más de 20 minutos para autos, colectivos y camiones.

Lisandro Enrico, ministro de Obras Públicas de Santa Fe, destacó la decisión del gobierno provincial de activar estos trabajos de urgencia a comienzos de la gestión. “Hoy, con las pantallas finalizadas y los trabajos en el cauce en marcha, llegamos mejor preparados a las lluvias pronosticadas”, remarcó.

Con las estructuras de 33 metros de profundidad ya ancladas de costa a costa, la obra entró en su recta final. Ahora, los equipos se concentran en el cauce del arroyo para hormigonar la losa que unirá definitivamente el sistema de contención, garantizando la seguridad vial y la logística de toda la región.
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