Imaginate esta situación: la previa del partido de la Selección, un mar de gente, humo y banderas. De repente, en medio de esa marea, te tocás el bolsillo y sentís ese vacío que te paraliza el corazón en seco: no tenés la billetera. Te querés morir. La plata, los documentos, las entradas… todo perdido entre miles de personas.
Bueno, exactamente eso le pasó a Juan Manuel Botero. Pero este hincha tuvo una ventaja: perdió sus pertenencias rodeado de argentinos.
Lejos de mirar para otro lado, la creatividad de la tribuna se hizo cargo del operativo de búsqueda. Alguien levantó la billetera y comenzó a cantar: “¡Perdió la billetera, perdió la billetera!”. Luego, sacó el DNI y leyó el nombre en voz alta.
En cuestión de segundos, la magia de nuestra hinchada hizo lo suyo. La preocupación se convirtió en carnaval y, de la nada, la multitud comenzó a alentar: “¡Botero, Juan Manuel Botero!”.
Este insólito momento quedó inmortalizado por una cámara y se viralizó rápidamente, replicándose entre millones de hinchas argentinos que se sienten identificados.
Comentarios