
El Centro de Justicia Penal de Rosario fue escenario de un fallo histórico para la provincia de Santa Fe. La jueza técnica Eleonora Verón formalizó la condena a prisión perpetua para Aníbal Ramón Cabaña, el hombre de 62 años que días atrás había sido declarado culpable por un jurado popular de manera unánime.
El veredicto puso fin al primer debate bajo esta modalidad penal en la ciudad, marcando un precedente definitivo en la participación civil dentro del sistema judicial.
Los hechos juzgados se remontan al 9 de abril de 2025, cuando Cabaña irrumpió armado en el domicilio de su exesposa, Natalia Ocampo. Allí ejecutó a balazos tanto a la mujer como a su actual pareja, César Gastón Valenzuela, utilizando un arma de guerra que portaba de forma ilegal.
La brutalidad del ataque y las evidencias recolectadas configuraron una acusación sólida por parte del Ministerio Público de la Acusación.
Durante las cuatro intensas jornadas que duró el juicio, el fiscal Alejandro Ferlazzo expuso las pruebas ante los doce ciudadanos que integraron el tribunal popular.
Por su parte, la defensa de Cabaña intentó plantear que el crimen de Ocampo se había cometido bajo circunstancias extraordinarias de atenuación y buscó que el imputado fuera declarado “no culpable” bajo la figura de femicidio, en un intento por esquivar la pena máxima. Sin embargo, el jurado desestimó estos argumentos y validó la acusación fiscal en todos sus términos.
Finalmente, Cabaña fue condenado por femicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género, homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego, daño y portación ilegítima de arma de fuego de guerra. Tras conocerse la sentencia, el fiscal Ferlazzo destacó el enorme compromiso y la responsabilidad demostrada por los jurados vecinales, quienes tuvieron la histórica tarea de inaugurar este sistema con un fallo contundente frente a un caso de violencia extrema.
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