
El fiscal federal interino Sandro Abraldes solicitó la reanudación inmediata de la investigación contra el músico Cristián “Pity” Álvarez y pidió que se fije “a la mayor brevedad posible” la fecha para el inicio del juicio oral por el homicidio de Cristian Díaz, ocurrido en 2018 en Villa Lugano.
El planteo fue presentado ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional que interviene en la causa y se basa en un informe reciente del Cuerpo Médico Forense, que concluyó que el imputado “dispone de una reserva cognitiva” suficiente para enfrentar el proceso penal. De este modo, la Fiscalía considera que ya no hay impedimentos para avanzar con el debate.
El pedido del fiscal se apoya en evaluaciones médicas realizadas en marzo, en las que participaron tanto peritos oficiales como de la defensa. Allí se determinó que el ex líder de Viejas Locas cuenta con condiciones mentales para afrontar un juicio.
En ese sentido, Abraldes sostuvo: “El imputado dispone de una reserva cognitiva para afrontar las distintas instancias que componen el proceso penal”. Además, solicitó rechazar un pedido de la defensa que buscaba una nueva evaluación neuropsicológica profunda, al considerar que podría derivar en una “suspensión indefinida del juicio”.
Uno de los argumentos más contundentes de la Fiscalía fue el regreso de Pity Álvarez a los escenarios en diciembre pasado, cuando brindó un recital de tres horas en el estadio Mario Kempes de Córdoba ante miles de personas.
Para Abraldes, ese evento evidenció capacidades incompatibles con la imposibilidad de ser juzgado: “El show de 3 horas […] ha dejado en evidencia una coordinación cognitiva sostenida, interacción con el público, memoria operativa, tolerancia al estrés y organización conductual compleja”.
Y agregó: “Existe una disonancia objetiva entre las limitaciones funcionales alegadas por la defensa y la evidencia conductual reciente del imputado”.

El músico fue detenido en julio de 2018 tras confesar el asesinato de Cristian Díaz. Si bien el juicio oral estaba previsto para comenzar años después, el proceso quedó suspendido en 2023, cuando la Justicia determinó que no estaba en condiciones psíquicas de afrontar el debate.
En ese momento, los jueces resolvieron frenar el juicio hasta que mejorara su estado de salud mental, aunque rechazaron el pedido de sobreseimiento presentado por la defensa.
Además del homicidio, Álvarez enfrenta otras imputaciones vinculadas a portación ilegítima de arma de uso civil y privación ilegítima de la libertad agravada por violencia y amenazas, en relación a un hecho ocurrido en 2016 que involucró a su manager y amiga.
Sobre el crimen principal, el juez que instruyó la causa había descartado que se tratara de un brote psicótico: “Se descarta que Álvarez hubiese reaccionado como consecuencia de un posible delirio persecutorio”, sostuvo en su momento el magistrado.
Tras años de dilaciones, el pedido de la Fiscalía busca reactivar una causa emblemática que había quedado paralizada por cuestiones de salud del imputado.
Abraldes fue claro al plantear que, así como el músico pudo organizarse para volver a tocar en vivo, también debe estar en condiciones de enfrentar el proceso judicial: “Deberá organizar su esquema de actividades para enfrentar el desarrollo del debate oral y público”.
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