
Estefanía Pasquini preocupó a sus seguidores al revelar que sufrió un accidente doméstico que le provocó una importante lesión en uno de sus brazos. A través de su cuenta de Instagram, la nutricionista y esposa del doctor Alberto Cormillot compartió imágenes donde se la ve con el brazo completamente enyesado y explicó que deberá afrontar un período de recuperación de aproximadamente dos meses.
Fiel a su estilo, Pasquini eligió el humor para contar lo ocurrido. Junto a una selfie en la que mostró el yeso que inmoviliza su brazo desde el codo hasta la muñeca, escribió: “No paro de triunfar”, despertando una ola de mensajes de apoyo por parte de sus seguidores.

Según relató, la lesión fue consecuencia de una caída dentro de su vivienda. Aunque el accidente le impedirá realizar varias de sus actividades habituales, la nutricionista evitó dramatizar la situación y continuó compartiendo publicaciones con un tono distendido.
En otra de las imágenes, apareció con el brazo apoyado sobre una almohada y bromeó sobre los cuidados que recibe de Alberto Cormillot: “Cuando tu marido te quiere atar a las almohadas para que estés asegurada”, escribió.
Más tarde, amplió el relato con una reflexión sobre cómo enfrenta este momento inesperado. “¿Qué es lo que más te duele?, me pregunta Emilio. Me siento como el que compra la caminadora y la usa de perchero hoy”, comenzó diciendo en una publicación.
Luego explicó que intenta mantenerse positiva frente a la lesión. “Podría ser peor. Me gusta pensar en dos términos para no enojarme: ‘esto también pasará’. En fin, ¿quién no va a arrancar el gimnasio y se fractura en su primer día? Que tire la primera piedra al que no le pasó”, expresó.
Finalmente, agradeció el acompañamiento de sus seres queridos y dejó un mensaje para quienes atraviesan situaciones similares. “Aprovechar de mi familia que amo. Para todos los que viven lo inesperado, esto también pasará”, concluyó.
La divertida charla con su hijo Emilio
Además de mostrar cómo transita la recuperación, Pasquini compartió una tierna conversación con su hijo Emilio, quien al verla con el brazo inmovilizado le preguntó qué era lo que más le dolía.
Con la espontaneidad que la caracteriza, respondió entre risas: “Lo que más me duele es haber pagado el mes anticipado del gimnasio y el anual para volver a natación. Creo que por dos meses, más o menos, no me voy a poder mover”.
La publicación rápidamente recibió cientos de comentarios de apoyo y deseos de pronta recuperación, mientras la nutricionista continúa transitando el proceso de rehabilitación sin perder el optimismo ni el sentido del humor.
Comentarios