
La presentación de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central impulsada por el presidente Javier Milei abrió un nuevo debate político en el Congreso. La iniciativa, que forma parte de los principales objetivos de la política económica del Gobierno, recibió respaldos, cuestionamientos y planteos de distintos bloques de la Cámara de Diputados.
Entre las primeras reacciones se destacó la del diputado nacional de la Unión Cívica Radical (UCR) Lisandro Nieri, quien respaldó la propuesta y aseguró que avanza en una dirección que viene reclamando desde hace varios años.
“Celebro el anuncio del Presidente sobre la reforma de la Carta Orgánica del BCRA”, expresó el legislador mendocino a través de la red social X.
Nieri recordó que en 2022 presentó un proyecto con objetivos similares y valoró especialmente la posibilidad de impedir que el Banco Central financie al Tesoro Nacional.
“Desde 2022 vengo insistiendo en este camino y presenté un proyecto que aborda exactamente estos puntos. Hoy el Gobierno avanza en la dirección correcta: fortalecer reglas para dar previsibilidad”, sostuvo.
El diputado también compartió una publicación realizada en agosto de 2025 en la que había planteado la necesidad de prohibir que el BCRA financiara al Tesoro.
Las críticas de la izquierda
Desde el Frente de Izquierda, en cambio, el diputado Nicolás del Caño rechazó la iniciativa del Gobierno y cuestionó su orientación económica.
“Milei y su reforma del Banco Central busca asegurar el ajuste permanente”, afirmó el legislador bonaerense.
Del Caño también vinculó el proyecto con una histórica demanda del Fondo Monetario Internacional (FMI). “Este proyecto de ley es un histórico reclamo del FMI. Festeja Kristalina Georgieva”, expresó.
De esta manera, el dirigente de la izquierda se posicionó en contra de la reforma y la interpretó como parte del programa de ajuste impulsado por la administración de Milei.
Ferraro pidió cambios para fortalecer la autonomía
Una posición diferente planteó el diputado de la Coalición Cívica Maximiliano Ferraro. Si bien coincidió con la necesidad de fortalecer la independencia del Banco Central, cuestionó algunos aspectos institucionales del proyecto y consideró que deberían modificarse durante su tratamiento legislativo.
Bajo el título “Para blindar al Banco Central hay que terminar con los DNU”, Ferraro sostuvo que reformar la Carta Orgánica no resulta suficiente si no se limitan las facultades del Poder Ejecutivo para gobernar mediante decretos de necesidad y urgencia.
“No alcanza solo con reformar la Carta Orgánica si no se le ponen límites a los DNU y se modifica la Ley 26.122”, afirmó.
Según el legislador, sin esos cambios una futura administración podría revertir las modificaciones impulsadas por Milei utilizando los mismos mecanismos.
“Si realmente quieren blindar la independencia del BCRA, hay que limitar las atribuciones del Poder Ejecutivo y fortalecer la capacidad del Congreso para declarar la invalidez o nulidad de los DNU”, señaló.
Ferraro también puso el foco en otro de los puntos centrales de la reforma: la intención de exigir una mayoría de dos tercios de ambas cámaras del Congreso para remover a las autoridades del Banco Central.
A su entender, la propuesta genera una asimetría institucional porque no contempla una mayoría agravada similar para la designación de esos funcionarios.
“Lo que quiere es dejar a sus funcionarios amigos más allá de su mandato, sin el mínimo intento de construir los consensos necesarios para eso”, cuestionó.
En ese sentido, el diputado planteó que una verdadera autonomía del Banco Central debería comenzar con autoridades que cuenten con un respaldo parlamentario amplio desde el momento de su designación.
“Para garantizar la autonomía del BCRA, hay que darle legitimidad de origen a sus autoridades con una mayoría agravada igual a la de la remoción”, sostuvo.
Un debate que recién comienza
Con estas primeras posiciones, la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central ya comenzó a generar un escenario de debate entre las distintas fuerzas políticas representadas en Diputados.
Mientras algunos legisladores valoran las modificaciones propuestas por el Gobierno como una herramienta para fortalecer las reglas monetarias y evitar el financiamiento del Tesoro, otros cuestionan sus consecuencias económicas o consideran insuficientes los cambios institucionales planteados.
El proyecto deberá ahora atravesar el tratamiento parlamentario, donde el oficialismo buscará reunir los apoyos necesarios para avanzar con una de las iniciativas centrales de su programa económico.
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