
El Senado aprobó este jueves la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA), una de las iniciativas que el Gobierno considera centrales para su programa económico. La votación en general terminó con 46 votos afirmativos y 22 negativos, sin abstenciones.
Sin embargo, el proyecto todavía no se convirtió en ley. La Cámara alta modificó algunos artículos respecto del texto que había recibido media sanción de Diputados, por lo que ahora deberá regresar a la Cámara baja para una segunda revisión. Diputados podrá aceptar los cambios o insistir con la versión que había aprobado originalmente, para lo cual necesitará una mayoría especial.
Qué cambia en el Banco Central
Uno de los ejes de la reforma es redefinir las prioridades de la autoridad monetaria. El proyecto establece como objetivo central preservar el valor de la moneda, desplazando otros objetivos que actualmente contempla la Carta Orgánica, vinculados con el empleo y el desarrollo económico con equidad social.
La iniciativa también avanza sobre la relación entre el Banco Central y el Tesoro. Entre sus principales disposiciones figura la prohibición de los adelantos transitorios al Gobierno nacional y restricciones para la adquisición de títulos públicos en el mercado primario. El objetivo planteado por el oficialismo es limitar los mecanismos que permiten financiar desequilibrios fiscales mediante emisión monetaria.
Otro de los puntos centrales es el esquema de designación y remoción de las autoridades del BCRA. El texto que había aprobado Diputados establecía una mayoría de dos tercios para remover a los integrantes del Directorio. Durante las negociaciones en el Senado, ese mecanismo fue modificado: la Cámara alta conservará la atribución sobre los nombramientos y remociones, que deberán resolverse con mayoría absoluta.
Ese cambio fue determinante para el tratamiento parlamentario y es, a su vez, el motivo por el cual la iniciativa deberá regresar a Diputados.
Un proyecto prioritario para Milei
La reforma de la Carta Orgánica del BCRA forma parte de la agenda económica que el Gobierno busca consolidar en el Congreso. El proyecto apunta a establecer reglas más restrictivas para la emisión y para la asistencia financiera al Tesoro, en línea con la política oficial de emisión monetaria cero.
Durante el debate, el oficialismo defendió la necesidad de fortalecer la autonomía y el rol de la autoridad monetaria. Desde la oposición, en cambio, hubo cuestionamientos al alcance de los cambios y a las consecuencias que podrían derivarse de concentrar el mandato del organismo en la estabilidad del valor de la moneda.
Con la aprobación del Senado, el proyecto superó una instancia clave, pero todavía debe atravesar nuevamente la Cámara de Diputados antes de convertirse en ley.
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