
El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, volvió a cuestionar al Gobierno nacional por la falta de respuestas a los reclamos de las provincias y aseguró que la relación con la Casa Rosada atraviesa un momento de creciente tensión.
“La paciencia se va acabando y se va agotando cuando vemos esta hipocresía y falta de consideración y de reciprocidad para con los gobernadores que acompañamos, ayudamos”, sostuvo Sáenz en declaraciones a A24.
Las declaraciones se produjeron luego de la reunión que mantuvo este miércoles con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, junto a los gobernadores de Catamarca, Raúl Jalil; Corrientes, Juan Pablo Valdés; y Tucumán, Osvaldo Jaldo.
El encuentro tuvo como uno de sus ejes la reforma electoral que impulsa el oficialismo, que contempla la eliminación de las PASO. Sin embargo, según explicó Sáenz, también hubo espacio para plantear cuestiones pendientes entre las provincias y el Gobierno nacional.
“Hablamos de cuestiones que nos están pasando a los gobernadores, sobre todo aquellos que acompañamos distintas leyes a nivel nacional y que a nivel provincial no nos acompañan”, señaló.
El mandatario salteño reclamó “señales y gestos” de la Casa Rosada y recordó que, según su planteo, el Gobierno recurrió en distintas oportunidades al respaldo de los gobernadores para aprobar iniciativas consideradas prioritarias.
“Nunca lo hay, ya lo viví en dos oportunidades y tres veces… la tercera es la vencida”, afirmó Sáenz, quien pidió definiciones y el cumplimiento de los acuerdos alcanzados.
El reclamo por el endeudamiento
Uno de los puntos que mencionó el gobernador fue la posibilidad de que Salta tome deuda para afrontar obras y obligaciones financieras. Según relató, el ministro de Economía, Luis Caputo, le planteó la posibilidad de “rollear” deuda, pero para avanzar necesita autorización y garantía soberana de la Nación.
Sáenz cuestionó que legisladores que respaldan al Presidente luego rechacen esas iniciativas en las legislaturas provinciales.
También mencionó obras de infraestructura que, según sostuvo, deberían ser financiadas por el Gobierno nacional, pero que las provincias decidieron afrontar mediante financiamiento internacional y para las cuales necesitan la garantía soberana.
La Ley de Emergencia en Discapacidad
Otro de los temas abordados durante la reunión fueron los cambios que el Gobierno pretende implementar sobre la Ley de Emergencia en Discapacidad.
En este punto, Sáenz anticipó que no acompañará la iniciativa oficialista y defendió la necesidad de compatibilizar el equilibrio de las cuentas públicas con la situación social.
“Ese equilibrio fiscal que tanto se defiende vaya acompañado de un equilibrio social. Aquellos que tienen una discapacidad no son una planilla de Excel”, sostuvo.
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