Momentos de extrema tensión se vivieron a bordo de un vuelo de Ryanair que unía Tesalónica (Grecia) con Memmingen (Alemania), luego de que una ventanilla se rompiera en pleno vuelo y provocara una despresurización que obligó a la tripulación a declarar la emergencia y regresar al aeropuerto de origen.
El incidente ocurrió pocos minutos después del despegue, cuando, por causas que todavía son investigadas, uno de los paneles de una ventanilla de la cabina de pasajeros cedió tras recibir el impacto de un objeto.
La diferencia de presión generó escenas de pánico entre los ocupantes del avión. Según informó Euronews, uno de los pasajeros que se encontraba junto a la ventanilla fue parcialmente succionado hacia el exterior, mientras en la cabina se desplegaban automáticamente las mascarillas de oxígeno.
A pesar de la gravedad de la situación, la tripulación mantuvo la calma y activó de inmediato los protocolos previstos para este tipo de emergencias.
Regreso de urgencia a Grecia
Cuando la aeronave sobrevolaba Macedonia del Norte, los pilotos decidieron regresar al aeropuerto internacional de Tesalónica para priorizar la seguridad de los pasajeros y de la tripulación.
El aterrizaje se realizó sin inconvenientes y en la pista ya aguardaban equipos médicos y de emergencia preparados para intervenir.
Como medida preventiva, cuatro pasajeros fueron trasladados a un hospital para ser evaluados. Solo uno permaneció en observación por presentar lesiones de mayor consideración, mientras que el resto recibió el alta tras los controles médicos.
Los demás ocupantes fueron reubicados en otra aeronave de Ryanair para completar el viaje hacia Alemania.
Qué habría provocado la rotura de la ventanilla
Las primeras pericias apuntan a que el incidente se originó por el desprendimiento de un fragmento del motor, que impactó directamente contra la ventanilla y provocó la rotura del panel.
Las autoridades aeronáuticas iniciaron una investigación para determinar las causas exactas del desperfecto y establecer si existieron fallas mecánicas o de mantenimiento.
Por su parte, Ryanair confirmó el incidente y aseguró que colaborará con la investigación para esclarecer lo ocurrido.
El episodio volvió a poner el foco sobre los protocolos de seguridad de la aviación comercial y la importancia de la rápida respuesta de la tripulación frente a una despresurización en pleno vuelo, una maniobra que permitió evitar consecuencias aún más graves.
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