Dólar

Dólar Oficial:$1490 / $1540
Dólar Blue:$1540 / $1560
Dólar Bolsa:$1543.6 / $1551.9
Dólar Contado con liquidación:$1621.1 / $1623.8
Dólar Mayorista:$1511 / $1520
El lado B de los negocios

Torres frente al río, compras, negocios chinos y un edificio que se quedó sin dueño

Proyectos que avanzan, inmuebles que cambian de destino y movimientos que se cocinan en silencio.

Hay negocios que ya tienen cartel de obra, otros que tienen los papeles encaminados y algunos que todavía sobreviven en el terreno de las conversaciones. Pero todos comparten algo en común, hay movimiento detrás. El lado B de los negocios de esta semana pasa por nuevos desarrollos inmobiliarios, cambios en el supermercadismo, la ampliación del Alto Rosario, el futuro del estadio cubierto de Newell’s, el proyecto del barrio chino, una licitación que suma por primera vez a un jugador internacional y varios inmuebles que buscan una segunda vida.

El viejo frigorífico que vuelve a la vida

Frente a plaza Libertad, sobre calle Sarmiento entre Pasco e Ituizango, un antiguo inmueble que durante décadas permaneció abandonado comenzó a recuperar vida. El edificio tuvo originalmente funciones vinculadas a la actividad frigorífica y fue creciendo a partir de distintas ampliaciones. Ahora, después de años de quietud, volvió a tener movimiento.

Según la empresa que está al frente de la obra, parte de esas estructuras correspondían a antiguas cámaras frigoríficas y tenían soluciones constructivas propias de otra época. El lugar incluso llegó a ser escenario de una película de terror. Por suerte, ahora el argumento va por otro lado. Las obras están concentradas inicialmente en recuperar una estructura casi centenaria y poner en condiciones un edificio que tiene planta baja y cuatro pisos altos. El destino todavía se mantiene abierto, pero las alternativas que se manejan son oficinas, locales comerciales, depósitos o coworking.

La historia cuenta que el edificio perteneció a la familia Celle, que instaló un frigorífico que a principios de siglo pasado trabajaba junto al Mercado del Abasto, que hoy es la Plaza Libertad. El llamado “Frigorífico Rosario” duró hasta los años 80, y lo último que funcionó allí fue un templo evangélico. En 2010, un director de cine utilizó la locación para rodar un cortometraje de terror y pintó un signo de cruz al frente para que simular ser un cementerio. Sin embargo, la película nunca se estrenó.

La lógica ahora es desarrollar el inmueble para alquiler, con instalaciones preparadas para que cada sector pueda adaptarse posteriormente al uso que tenga. Detrás del proyecto aparece un directivo de Paladini, pero a título personal y sin relación con la empresa.  El desafío es grande y desde la firma que interviene en la obra, especializada en construcciones y restauraciones complejas, estiman que el proyecto completo podría recién estar terminado hacia fines de 2027.

Una torre de 17 pisos busca recuperar un edificio histórico

Uno de los proyectos inmobiliarios que avanza en los escritorios municipales está en pleno centro, frente al río, y combina dos negocios en uno. Por un lado, la recuperación de un inmueble patrimonial y, por otro, la construcción de una nueva torre de viviendas y oficinas. Se trata de la propiedad de avenida Belgrano 962, perteneciente a MAC Ingeniería SRL, una empresa constructora e inmobiliaria con más de 30 años de trayectoria en el rubro, y está catalogado con protección patrimonial.

La propuesta es bastante más ambiciosa que una simple puesta en valor y buscar trasladar allí la nueva base de operaciones de la firma rosarina. El proyecto plantea conservar y restaurar la fachada y los principales elementos ornamentales del edificio existente, mientras incorpora un nuevo volumen en altura sobre el lote (como se puede ver en la imagen).

Según el Estudio de Impacto Ambiental incorporado al expediente que ingresó al Concejo, el proyecto contempla 17 pisos y unos 2.370 m² cubiertos. El primer piso tendrá oficinas; los pisos 2 y 3 estarán destinados principalmente a cocheras y bauleras; del 4 al 15 se desarrollarán viviendas de uno y dos dormitorios; y los pisos 16 y 17 concentrarán quincho, terraza y piscina de uso común.

Hay un dato que explica por qué el trámite viene llevando tiempo. La torre supera los parámetros habituales de altura para este tipo de intervención, por lo que necesita un convenio urbanístico.

Y en Alberdi, G70 ya tiene la tierra

Distinto es el caso de G70 Desarrollos, que tiene otro proyecto en marcha, esta vez en Alberdi. La desarrolladora ya compró el terreno en Colombres y Herrera, colocó el vallado y prepara el inicio de obra. El emprendimiento contempla planta baja y tres pisos, 10 departamentos premium, con terrazas exclusvias para cada unas de las unidades. “Ya tenemos la tierra pisada, está todo el vallado de obra y empezamos la obra en cualquier momento”, contó Yoel Milsztejn, integrante de G70.

El dato curioso es que ni siquiera hizo falta tener nombre para generar consultas. La empresa colocó un cartel con la marca G70 y, según Milsztejn, empezó a recibir llamados de interesados. La desarrolladora viene moviéndose también sobre inmuebles con historia. Semanas atrás, Red Boing contó el plan del grupo para reactivar el histórico edificio donde funcionó el bar Berlín, y además acaba de poner en marcha un proyecto para recuperar un edificio de San Martín al 500, casi Urquiza, que lleva 20 años abandonado y que ahora dejará de ser un “monumento al pozo”. 

Newell’s prepara otra ficha comercial

En el Parque Independencia hay una negociación que está cerca de definirse. El acuerdo entre Newell’s y una productora de espectáculos para darle mayor protagonismo al estadio cubierto en el circuito de recitales está al caer. La idea es convertir el espacio en una plaza más competitiva para shows y aprovechar una infraestructura que hasta ahora tuvo una utilización bastante más acotada.

Y mientras esa negociación llega a su etapa final, el club también define otro contrato de peso, el de la indumentaria oficial. Hoy pica en punta Atomik, la marca que viste a San Lorenzo y acaba de cerrar para ser sponsor técnico de Vélez y Talleres. La marca tiene sobre la mesa una propuesta que le permite sacar una cabeza de ventaja respecto de las otras alternativas que se analizaron (la actual Aifit y una marca ecuatoriana). Sólo falta la firma. La otra gestión encaminada es la del sponsor principal de la camiseta, porque City Center dejará ese lugar a partir del próximo campeonato, y un importante banco se anotó en la carrera para ocupar ese lugar estelar.

Barrio chino, ahora también se pone plata

El proyecto para crear un barrio chino en Rosario entró en una nueva etapa. Ya se lanzó la comercialización del fideicomiso mediante el cual particulares podrán participar de la iniciativa con aportes desde u$s5.000. La expectativa es reunir un monto de alrededor de u$s5 millones, con una parte importante del capital proveniente de grupos inversores asiáticos radicados en Buenos Aires.

Y hubo otro movimiento esta semana. Los empresarios detrás del proyecto, encabezados por el exsupermercadista Luciano Di Santo, viajaron a Buenos Aires para reunirse con integrantes de la comunidad china y seguir tendiendo vínculos con un sector cuya experiencia pretenden replicar en Rosario.

Mientras tanto, también empieza a aparecer una zona con más chances que las demás. La alternativa que hoy gana consideración tiene forma de “L”, con un recorrido que va desde Sarmiento y Rioja hacia San Martín y desde allí hasta Córdoba.

El supermercadismo también mueve fichas

En el negocio de los supermercados hay un cambio de planes que llamó la atención. Lucio y Lelio Di Santo, dueños del terreno donde funcionó el histórico hipermercado Micropack, en Avenida Circunvalación y Sorrento, dejaron en pausa la idea de instalar allí un “hiper de la construcción” al estilo Easy.

El predio lindero al shopping Paso del Bosque, que quedó liberado tras el cierre de Micropack, tendría ahora otro destino. La alternativa que gana fuerza es alquilar el espacio a Todo Chen, la cadena de capitales chinos que viene expandiéndose en Rosario, para instalar allí un mega bazar con supermercado.

La fórmula ya tiene antecedentes dentro del propio grupo Di Santo. Los locales que Micropack tenía en Avellaneda (a metros del Viaducto) y Avenida Arijón pasaron a manos de Todo Chen, que reconvirtió ambos espacios bajo su particular formato de grandes superficies, con bazar y supermercado.

Ahora, la misma jugada podría repetirse en Circunvalación y Sorrento, aunque esta vez en un predio de dimensiones mucho mayores y con una ubicación estratégica, pegada a Paso del Bosque.

Y hay otra señal en la misma dirección, esta vez en el Coto de Presidente Roca y 3 de Febrero. Los clientes se encontraron durante la última semana con una ampliación importante de la superficie de venta. La cadena decidió desafectar metros que estaban destinados al área de juegos, el bar y algunos locales comerciales para agrandar el salón de ventas y hacerle lugar a productos importados de regalería y bazar.

Estacionamiento medido, aparece un jugador internacional

Otra licitación que genera expectativa en el ambiente empresario es la del estacionamiento medido de Rosario. Hay dos empresas en carrera y el dato que despertó atención es que, por primera vez, una compañía internacional -de nombre Sonda y con sede central en Santiago de Chile- se mete fuerte en la pelea.

La definición puede marcar un cambio en el mapa de proveedores del servicio y es seguida de cerca por empresas que conocen el negocio desde hace años. Por ahora, hay final abierto.

Cierre, activos a la venta y una obra misteriosa

El cierre de la firma centenaria Casa Bureu fue uno de los movimientos que más sorprendió al sector de la construcción. El histórico corralón desarmó su estructura comercial en agosto pasado y ahora un importante competidor estaría negociando quedarse con activos que pertenecieron a la compañía, entre ellos la sede ubicada sobre avenida Perón.

Pero hay otra punta de la historia. Los propietarios de Casa Bureu estarían avanzando, en paralelo, con un proyecto inmobiliario en Puerto Norte, frente a las torres Nordlink. Los detalles todavía son escasos y el proyecto se maneja con bajo perfil. Una situación que deja una pregunta abierta sobre qué nuevo negocio puede aparecer detrás de una empresa que está dejando atrás su histórico formato.

El Alto tiene socio local

La ampliación del Alto Rosario ya tiene un dato nuevo. Después del anuncio realizado por Eduardo Elsztain sobre la intención de IRSA de sumar nuevas construcciones dentro del predio, ahora trascendió que el desarrollo tendrá un socio local de peso. Se trata de un empresario con experiencia en grandes proyectos inmobiliarios, que será quien tome buena parte de la responsabilidad de desarrollar el complejo en el predio que comparten IRSA y Coto.

El nombre todavía no se hizo público. Es uno de esos datos que, en el ambiente inmobiliario, ya circulan bastante más de lo que aparecen en los papeles.

La galería de barrio Martín cambia de manos

Otra propiedad que busca nuevo destino es la histórica galería comercial de barrio Martín. El inmueble, ubicado en 3 de febrero al 400 y que lleva años cerrado, ya fue vendido a un inversor, que analiza distintas alternativas para reconvertirlo.

Entre las posibilidades que circulan, la que hoy aparece con más fuerza es la de un desarrollo residencial. No hay todavía proyecto definitivo ni anuncio formal. Por ahora, el inversor estudia qué hacer con un inmueble que podría dejar atrás su pasado comercial para transformarse en viviendas.

Otra vez a remate y otra vez sin comprador

El edificio donde funcionó una sucursal del Banco Nación, en Santa Fe 1274/1280, volvió a pasar por el martillo y otra vez no hubo compradores. El remate fue realizado por la plataforma porteña Narvaezbid y terminó nuevamente desierto.

El inmueble está ubicado entre Entre Ríos y Mitre, a una cuadra de la peatonal Córdoba, en pleno microcentro rosarino. Es una propiedad de 797 m² cubiertos sobre un terreno de 318 m², distribuida en cuatro niveles, con espacios que originalmente fueron pensados para atención al público, oficinas, salas de reuniones, depósitos y áreas técnicas.

El Banco Nación ya había intentado vender la propiedad por su cuenta, pero la operación no prosperó. Para este nuevo intento, la entidad había fijado una base de u$s534.000. Sin embargo, tampoco aparecieron interesados. Así, el edificio suma ahora dos remates sin comprador y vuelve a quedar en el mercado, a la espera de que alguien se anime a levantar la mano.

Comentarios