
Un chico de 12 años tuvo que ser internado en el Hospital de Niños Víctor J. Vilela después de haber recibido un disparo en el pecho mientras manipulaba el arma reglamentaria de su padre, que es policía.
El hecho ocurrió este miércoles y, de acuerdo a las primeras informaciones, el disparo se produjo de manera accidental. Tras la herida, el menor fue atendido de urgencia en el Policlínico San Martín, donde lograron estabilizarlo, y posteriormente fue derivado al Vilela.
En diálogo con la prensa la subdirectora del hospital, Silvia Giorgi, explicó: “Tuvo una lesión de poca jerarquía tras manipular un arma. Aunque la bala ingresó por el tórax, tuvo su orificio de salida por la axila. No hay lesiones pulmonares y óseas”.
Sobre su evolución, agregó que el paciente “está bien, hemodinámicamente compensado y fuera de peligro”, acompañado por su padre y bajo observación médica.
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