
A tan solo nueve días del comienzo de la Copa del Mundo, una protesta de maestros en conflicto provocó graves incidentes en el centro de Ciudad de México. Integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) derribaron varias estatuas de futbolistas, quemaron uniformes y prendieron fuego a una pelota gigante instalada como parte de una muestra vinculada al Mundial.
Los hechos ocurrieron sobre el Paseo de la Reforma, una de las avenidas más emblemáticas de la capital mexicana, donde se había montado una exposición con figuras de cinco metros de altura que representaban a jugadores de las selecciones participantes, aunque sin identificar a futbolistas específicos.
Utilizando cuerdas, los manifestantes tumbaron varias de las estructuras, las despojaron de sus camisetas y luego las incendiaron. También quemaron una enorme pelota de fútbol que formaba parte de la exhibición.
Durante la protesta aparecieron pintadas con consignas dirigidas al Gobierno. En uno de los maniquíes podía leerse la frase “La CNTE vive”, mientras que en otro escribieron: “Si no hay solución no rodará el balón”.
Los docentes forman parte de un sector disidente del sindicato de educación y mantienen un conflicto con las autoridades nacionales. Entre sus principales reclamos figuran mejoras salariales, la derogación de una ley de pensiones y el rechazo a un incremento del 9% acordado entre el Gobierno y la conducción oficial del gremio.
La tensión ya se había manifestado el lunes, cuando una movilización de la CNTE fue dispersada con gases lacrimógenos en las inmediaciones del Zócalo, la plaza principal de Ciudad de México. En ese lugar está previsto el montaje de uno de los principales espacios para fanáticos durante la Copa del Mundo.
Tras los incidentes, la policía mantuvo bloqueados los accesos a la zona mediante vallas metálicas para evitar nuevos enfrentamientos.
Entre las figuras destruidas se encontraban las que representaban a Bélgica, Francia y España. En cambio, una estatua con la camiseta verde de México permaneció en pie.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, llamó a que las manifestaciones se desarrollen de manera pacífica y pidió retomar las negociaciones. En la misma línea, el Gobierno emitió un comunicado en el que instó a las partes a regresar a la mesa de diálogo para encontrar una salida al conflicto.
La protesta también provocó importantes complicaciones en el tránsito de la capital, ya que los manifestantes bloquearon varios carriles de Paseo de la Reforma, una de las arterias más transitadas de la ciudad.
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