
La circulación por la Ruta Nacional 40 volvió a complicarse este martes en la cordillera de Río Negro. Un desprendimiento de rocas obligó a interrumpir el tránsito en el sector del Lago Guillelmo, dejando sin paso durante varias horas a quienes viajaban entre San Carlos de Bariloche y El Bolsón.
El corte se produjo en un tramo utilizado habitualmente por vehículos particulares, transporte de pasajeros y camiones. La magnitud de las piedras que terminaron sobre el asfalto hizo necesario recurrir a maquinaria pesada para liberar la calzada.
La situación comenzó a normalizarse durante la tarde. Una vez retirada parte del material, las autoridades permitieron nuevamente el paso por uno de los carriles bajo un esquema controlado. Personal de Gendarmería y Parques Nacionales intervino para organizar la circulación mientras continuaban las tareas de limpieza.
La reapertura total quedó supeditada a la finalización de los trabajos y a la verificación de las condiciones de seguridad de la ruta.
Precaución en un corredor con antecedentes
El episodio volvió a generar preocupación por las condiciones de algunos sectores de la Ruta 40 durante períodos de lluvias. Los desprendimientos de piedras, barro y vegetación representan un riesgo recurrente en distintos puntos de la región cordillerana.
De hecho, el corredor ya había sufrido un episodio similar semanas atrás, aunque en territorio neuquino. En el tramo conocido como Siete Lagos, cerca de San Martín de los Andes, un derrumbe cubrió la calzada con barro, árboles y rocas y obligó a montar un operativo para recuperar el tránsito.
En aquella oportunidad, la circulación también fue restablecida de manera progresiva después de retirar el material que impedía el paso.
Las autoridades recomiendan consultar el estado de la Ruta 40 antes de viajar por la zona y respetar las restricciones establecidas cuando se producen este tipo de incidentes. La indicación es especialmente importante mientras permanecen activos los operativos de limpieza y seguridad.
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