
Argentina ya tiene rival para los cuartos de final del Mundial 2026. Después de la épica remontada frente a Egipto, el equipo de Lionel Scaloni se enfrentará a Suiza, que consiguió su clasificación tras eliminar a Colombia en una definición por penales.
El encuentro reeditará uno de los cruces más recordados de la historia reciente de la Selección: los octavos de final del Mundial de Brasil 2014, cuando un gol agónico de Ángel Di María, tras una asistencia de Lionel Messi, desató el festejo argentino y encaminó al equipo hacia la final.
El partido se disputará con el recuerdo fresco de aquella tarde en San Pablo, donde la Albiceleste sufrió durante 117 minutos para romper la resistencia suiza y quedarse con una victoria por 1-0. Doce años después, el destino vuelve a poner frente a frente a dos selecciones que protagonizaron uno de los encuentros más dramáticos de aquella Copa del Mundo.
En Brasil 2014, el conjunto dirigido por Alejandro Sabella encontró enormes dificultades para vulnerar el sólido planteo defensivo de Ottmar Hitzfeld. Durante gran parte del encuentro, incluso, Suiza dispuso de las ocasiones más claras, aunque Sergio Romero respondió con intervenciones decisivas para mantener el arco argentino en cero.
En el complemento, Argentina mejoró su rendimiento y comenzó a generar situaciones de peligro. Gonzalo Higuaín estuvo cerca con un cabezazo, mientras que Messi obligó en dos oportunidades al arquero Diego Benaglio, una de las grandes figuras del partido.
Los 90 minutos terminaron igualados sin goles y el encuentro se trasladó al tiempo suplementario, donde la tensión aumentó con el correr de los minutos. Cuando todo parecía encaminado hacia la definición por penales, apareció el capitán argentino.
A los 117 minutos, Messi tomó la pelota en el centro del campo, avanzó dejando rivales en el camino y habilitó con precisión a Di María, quien definió cruzado para vencer a Benaglio y marcar el único gol del partido. Apenas tres minutos después, Blerim Dzemaili estuvo a centímetros del empate, pero su cabezazo pegó en el palo y el rebote se perdió por la línea de fondo.
Aquel triunfo significó la clasificación de Argentina a los cuartos de final, instancia en la que luego derrotaría a Bélgica antes de avanzar hasta la final del Mundial.
El cruce de este Mundial 2026 encuentra a dos equipos con realidades diferentes, pero con un antecedente imposible de olvidar para el fútbol argentino. Esta vez, la Selección buscará repetir el desenlace de aquella tarde en Brasil para seguir alimentando el sueño de defender el título mundial conseguido en Qatar 2022.
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