
La producción minera creció 3,7% interanual en julio, pero el dato del INDEC mostró señales de desaceleración respecto de los meses anteriores. El Índice de Producción Industrial Minero (IPI minero) registró además una caída de 0,9% en la medición desestacionalizada frente a junio y de 0,1% en la serie tendencia-ciclo, con lo que encadenó su segunda baja mensual consecutiva.
El resultado todavía se mantiene en terreno positivo: entre enero y julio, la actividad minera acumula una mejora de 7,7% respecto del mismo período de 2025. Sin embargo, la variación interanual de julio fue la más baja desde febrero, una señal de que el fuerte impulso que mostró el sector durante buena parte del año comenzó a perder intensidad.
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La producción minera creció 3,7% interanual en julio de 2026 y acumuló una suba de 7,7% en los primeros siete meses del año https://t.co/UUzYt4udHj pic.twitter.com/Uaumner2mH— INDEC Argentina (@INDECArgentina) September 9, 2026
Un crecimiento que no alcanza a todos
El dato general también oculta comportamientos muy diferentes entre las distintas ramas que componen la actividad minera. Uno de los principales motores continúa siendo la extracción de petróleo crudo, que en julio aumentó 12,7% interanual. El desempeño de los hidrocarburos, especialmente asociado al desarrollo de la producción no convencional, sigue aportando dinamismo al índice.
El panorama fue diferente para el gas natural, que registró una caída de 1,5%, mientras que los servicios de apoyo para la extracción de petróleo y gas tuvieron un retroceso mucho más pronunciado, de 16,6% interanual. Esta última rama también acumula una baja de 15,7% en los primeros siete meses del año.
La minería metalífera tampoco acompañó el crecimiento general. La extracción de minerales metalíferos cayó 12,4% interanual en julio, mientras que dentro de este segmento la producción de doré de oro y plata retrocedió 20,7%. El acumulado de los minerales metalíferos pasó así a mostrar una leve contracción en el año.
En el otro extremo se ubicaron los minerales no metalíferos y las piedras de cantera, que registraron una expansión de 19,7% interanual. Dentro de este grupo aparecen actividades vinculadas al litio y a otros insumos, como arenas de fractura, clínker y granito, que explican buena parte del avance.

La minería llega al segundo semestre con señales de freno
La combinación de estos resultados permite observar una característica central de la actividad minera en 2026: no existe una expansión homogénea del sector, sino que conviven ramas con fuertes tasas de crecimiento y otras que atraviesan una contracción.
El petróleo y algunos minerales asociados a nuevas inversiones mantienen el crecimiento, mientras que el gas, los servicios petroleros y la minería metalífera presentan resultados mucho más débiles. Esa heterogeneidad se vuelve especialmente relevante al analizar el dato agregado, porque el crecimiento del 3,7% interanual puede dar una imagen más sólida que la que surge al observar cada actividad por separado.
Por eso, aunque el IPI minero todavía acumula una mejora de 7,7% en lo que va del año, el comportamiento de julio introduce una señal de cautela. La segunda caída mensual consecutiva y la desaceleración de la comparación interanual muestran que el sector perdió parte del impulso que había exhibido durante el primer semestre.
El dato se conoce, además, en un contexto de debilidad en otras ramas de la actividad económica. En julio, la industria manufacturera registró una caída interanual de 4,9% y la construcción también mostró un retroceso, configurando un escenario en el que la minería todavía conserva crecimiento, pero comienza a mostrar signos de menor velocidad.
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