
El analista político Roberto Starke consideró que la salida de Manuel Adorni del Gobierno de Javier Milei era un desenlace anunciado y sostuvo que el desgaste del exfuncionario había alcanzado un nivel que hacía imposible su continuidad. En diálogo con Antes de Todo, por Radio Boing 97.3, afirmó que el impulso definitivo para desplazarlo no surgió de la oposición ni de los medios, sino del propio oficialismo.
“Lo primero que hay que decir es que la salida de Adorni era una salida anunciada definitivamente. Podía estirarse un poquito más o un poquito menos, pero estaba anunciada. Era un hombre que, siendo jefe de Gabinete, prácticamente no podía siquiera sacar la cabeza fuera de su casa”, señaló.
Para Starke, el episodio produjo un costo político para la administración de Javier Milei, aunque aclaró que ese impacto se concentró principalmente en los sectores dirigenciales y no tanto en el electorado. “Tengo la sensación de que la sociedad ya estaba saturada del tema y lo veía como algo que forma parte de la naturaleza de este Gobierno”, afirmó.
El analista sostuvo que el deterioro de la imagen de Adorni había llegado a un punto límite y que la principal presión para desplazarlo surgió desde el círculo más cercano al Presidente. “El gran dato es que la presión provino desde adentro del Gobierno. No fueron los medios ni la oposición quienes lo tiraron. Fueron los mismos sectores cercanos a Milei y a Karina Milei los que entendieron que esto no daba para más. Debieron decirle: ‘Esto es insostenible, hay que sacárselo de encima’”, explicó.
En ese sentido, consideró que el presidente intentó resistir el mayor tiempo posible para evitar que la salida fuera interpretada como una concesión frente a las críticas externas. “Milei tiene una personalidad muy tozuda. Seguramente pensó: ‘No me lo van a sacar otros, lo voy a sacar yo cuando lo decida’. Pero llegó un momento en el que la situación se volvió inmanejable. Adorni ya había dejado de ser un problema menor para convertirse en un escándalo político”, indicó.
La corrupción y el humor social
Durante la entrevista, Starke también fue consultado sobre el impacto que tienen los casos de corrupción en la opinión pública y planteó que existe un cierto acostumbramiento social a este tipo de situaciones. “Creo que la corrupción en Argentina es casi parte del paisaje. Eso no significa que la gente considere aceptable estas situaciones, pero sí que muchas veces las observa con resignación. Se informa, se indigna por un momento, pero no se involucra demasiado”, señaló.
El analista consideró que la aparición simultánea de nuevos escándalos políticos contribuye a relativizar el impacto de cada caso. “En el medio aparecieron otras cuestiones, como los videos vinculados a Martín Insaurralde y Jésica Cirio. Entonces mucha gente piensa que esto ocurre en todos los gobiernos y termina priorizando otros temas, principalmente la economía”, sostuvo.
En esa línea, remarcó que el descenso de la inflación continúa siendo uno de los principales factores que sostienen el respaldo al oficialismo. “La sociedad está mucho más pendiente de su bolsillo, de su realidad cotidiana y de su metro cuadrado. Mientras la inflación siga bajando y la situación económica aparezca relativamente controlada, muchos ciudadanos van a poner eso por encima de los escándalos políticos”, analizó.
Santilli, el elegido para una nueva etapa
Starke respaldó la decisión de incorporar a Diego Santilli como reemplazante y aseguró que reúne características que pueden resultar funcionales para la etapa que atraviesa el Gobierno. “Santilli tiene mucha experiencia política, conoce perfectamente los rincones y los vericuetos de la política argentina, mantiene diálogo con prácticamente todos los sectores y tiene capacidad de negociación. Es alguien acostumbrado a construir acuerdos”, afirmó.
Incluso lo comparó con el perfil de Guillermo Francos, uno de los funcionarios más valorados dentro del oficialismo. “Francos era un hombre muy prolijo, con gran capacidad de diálogo y experiencia. Como jefe de Gabinete hay que hacer muchas picardías políticas, porque para eso también existe el cargo, pero él las hacía con elegancia. Santilli puede desempeñar ese papel porque sabe cómo funciona el sistema y tiene una enorme experiencia acumulada”, explicó.
Sin impacto en los mercados
Respecto de las consecuencias económicas de la salida de Adorni, Starke descartó que el episodio genere turbulencias financieras o altere el comportamiento de los mercados. “Los mercados prácticamente no reaccionaron durante los escándalos que rodearon a Adorni porque daban por descontado que tarde o temprano se iba a ir. Era una situación esperable y no la consideraban un elemento determinante para la economía”, afirmó.
Finalmente, sostuvo que la evolución financiera continuará dependiendo de las decisiones del equipo económico encabezado por el ministro de Economía, Luis Caputo. “Los mercados van a seguir mirando fundamentalmente qué hace Caputo y cuál es la estrategia económica del Gobierno. Lo que ocurre en la política puede generar ruido, pero las decisiones económicas siguen siendo el factor central”, concluyó.
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