
Irán realizó este viernes el último adiós a Ali Jamenei, quien fue líder supremo del país durante casi cuatro décadas. Sus restos fueron trasladados al santuario del Imam Reza, en la ciudad de Mashhad, donde finalmente fueron sepultados en una ceremonia religiosa encabezada por su familia.
El encargado de dirigir las oraciones previas al entierro fue Mostafa Jamenei, hijo mayor del dirigente fallecido, quien también participó del homenaje a los familiares que murieron junto al ex líder iraní.
La despedida estuvo acompañada por una gran movilización popular. Desde el jueves, miles de personas participaron de la procesión que recorrió las calles de Mashhad hasta llegar al santuario, uno de los lugares más importantes para el islam chiita.
Una semana de homenajes en Irán y la región
Los actos de duelo comenzaron días antes en Teherán, donde funcionarios del gobierno iraní y representantes internacionales participaron de ceremonias oficiales para rendir homenaje a Jamenei.
Luego se realizaron jornadas de despedida en la capital iraní, con un cortejo al que asistieron ciudadanos de distintas partes del país. Los homenajes también llegaron a Qom, una de las principales ciudades religiosas de Irán, y a las ciudades iraquíes de Najaf y Karbala, dos centros de gran relevancia para la comunidad chiita.
El final de una era política
Jamenei murió el 28 de febrero tras permanecer cerca de 37 años como máxima autoridad política y religiosa de Irán. Su fallecimiento ocurrió en un ataque conjunto atribuido a Estados Unidos e Israel, según la información difundida por las autoridades iraníes.
Luego de su muerte, su hijo Mojtaba Jamenei fue elegido como sucesor en marzo, iniciando una nueva etapa en la conducción del país.
El cambio de liderazgo se produce en un contexto de alta tensión internacional para Irán, marcado por enfrentamientos con potencias occidentales y una fuerte inestabilidad en Medio Oriente.
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