
La tensión en Medio Oriente volvió a escalar este jueves luego de que Estados Unidos lanzara una nueva ofensiva militar contra Irán, que dejó un saldo de 14 personas muertas y 78 heridas, según informaron las autoridades iraníes.
Además de las víctimas, los bombardeos provocaron importantes daños materiales, entre ellos la destrucción parcial de un puente y afectaciones en una línea ferroviaria, de acuerdo con información difundida por la agencia Xinhua.
La escalada del conflicto se produjo mientras ambos países mantenían negociaciones para alcanzar un acuerdo definitivo en un plazo de 60 días, en el marco de un memorando de entendimiento firmado recientemente.
En ese contexto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvo que Irán manifestó su intención de negociar y aseguró que Teherán busca alcanzar un entendimiento para poner fin a las hostilidades.
Sin embargo, la respuesta iraní no tardó en llegar. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y el Ejército de Irán informaron que lanzaron ataques contra bases e instalaciones militares estadounidenses ubicadas en Kuwait, Bahréin y Qatar, como represalia por los bombardeos.
Desde Teherán también condenaron la ofensiva estadounidense y denunciaron “los repetidos actos de agresión” por parte de Washington. Funcionarios iraníes afirmaron que las acciones militares constituyen una violación de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional.
La nueva escalada vuelve a poner en riesgo la estabilidad de Medio Oriente y aumenta la preocupación de la comunidad internacional, que sigue de cerca la evolución del conflicto y las posibilidades de retomar el camino de las negociaciones diplomáticas.
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