
Los bonos de la deuda pública argentina registraron fuertes subas en las operaciones de premercado luego de que la calificadora internacional S&P mejorara la nota crediticia del país, una decisión que fue recibida con optimismo por los inversores.
Según operadores financieros, los títulos públicos avanzaban hasta un 4% en toda la curva, un movimiento que además anticipa una posible baja del riesgo país, que actualmente se ubica en torno a los 501 puntos básicos.
La mejora se produjo después de que S&P elevara la calificación soberana de Argentina de CCC+ a B-, en línea con una decisión similar adoptada semanas atrás por Fitch Ratings. Ahora, el mercado espera que Moody’s también revise su evaluación durante julio.
Desde el Gobierno nacional celebraron la noticia y destacaron el impacto que podría tener sobre el acceso al financiamiento y la llegada de capitales. El secretario de Finanzas, Federico Furiase, sostuvo que la decisión de la agencia internacional “abre las puertas a un universo de inversores para posicionarse en activos argentinos y refuerza el flujo de capital a tasas más bajas hacia activos de nuestro país”.
Además, el funcionario atribuyó la mejora a una serie de factores macroeconómicos que, según explicó, fortalecieron la percepción de solvencia de la economía argentina. Entre ellos mencionó el superávit fiscal, el orden monetario, la acumulación de reservas, el superávit comercial, el saneamiento del balance del Banco Central, la reducción de la relación deuda-producto y la extensión de los plazos de financiamiento en pesos.
La decisión de S&P representa una nueva señal de respaldo para la estrategia económica del Gobierno y podría contribuir a mejorar las condiciones de financiamiento tanto para el sector público como para el privado en los próximos meses.
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