
La histórica empresa láctea SanCor, que en abril solicitó su propia quiebra después de años de crisis financiera y productiva, ya tiene una valuación oficial para su venta. La Justicia santafesina fijó una base de USD 52,1 millones para los activos de la empresa y habilitó un proceso de licitación pública que ya cuenta con al menos seis interesados.
La medida llega pocas semanas después de que el juez Marcelo Gelcich decretara la quiebra de la compañía, poniendo fin al concurso preventivo iniciado en febrero de 2025, la cual era una instancia que no logró revertir el profundo deterioro económico que atravesaba la cooperativa.
Con una deuda superior a los USD 120 millones, SanCor busca ahora un nuevo dueño que pueda garantizar la continuidad de una marca histórica de la industria alimentaria argentina.
Qué se pone a la venta
La licitación fue dividida en siete lotes. Los primeros seis corresponden a las plantas industriales que la empresa posee en las provincias de Santa Fe y Córdoba, mientras que el séptimo agrupa uno de los activos más valiosos: la marca SanCor y sus submarcas.
Las instalaciones industriales fueron tasadas en conjunto en USD 27,4 millones, mientras que los activos intangibles alcanzan los USD 24,7 millones.
Dentro de ese paquete, la marca principal SanCor fue valuada en USD 18,7 millones, mientras que submarcas reconocidas como Mendicrim, Tolem y Quesabores representan otros USD 6 millones.
Las plantas más valiosas
Entre los establecimientos productivos, la planta de Devoto encabeza las valuaciones con USD 7 millones. Allí se elaboraban productos como leche en polvo, manteca y crema.
Le sigue la planta de Gálvez, valuada en USD 5,5 millones, especializada en el fraccionamiento y empaque de productos lácteos. Sumado a las plantas de La Carlota y Balnearia que fueron tasadas en USD 5 millones cada una, mientras que la de San Guillermo alcanzó los USD 2,5 millones.
Por su parte, la planta de Sunchales, uno de los símbolos históricos de la cooperativa, quedó valuada en USD 2,4 millones luego de sufrir una reducción del 20 % en su tasación debido al incendio registrado durante los primeros días de junio.
Quiénes quieren quedarse con SanCor
La licitación ya despertó interés en distintos actores del sector alimenticio. Según trascendió, entre los posibles oferentes aparecen empresas que ya habían mantenido conversaciones con SanCor cuando comenzaron a circular los rumores sobre una eventual quiebra.
El gremio Atilra ( Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina) mencionó entre los interesados a Savencia, propietaria de la marca Milkaut; Adecoagro, fabricante de Las Tres Niñas; Punta del Agua; Elcor, dueña de La Tonadita; y La Tarantela.
También figura el empresario Gustavo Scaglione, propietario de medios de comunicación en distintas provincias argentinas y accionista del Grupo América, quien habría manifestado interés en presentar una propuesta integral respaldada por socios del exterior.
Cómo será la licitación
Los interesados van a poder ofertar por una planta específica, por combinaciones de activos o por la totalidad del negocio. Para participar van a tener qu adquirir un pliego valuado en USD 10.000 y presentar una garantía equivalente al 10 % del monto ofertado.
Además, la Justicia aclaró que no se evaluará únicamente el valor económico de cada propuesta. También se tendrán en cuenta los antecedentes empresariales de los oferentes y los proyectos vinculados a la continuidad productiva y laboral. Desde el entorno del proceso señalaron que la expectativa es que un único comprador adquiera el conjunto completo de activos.
La caída de un gigante
Durante décadas, SanCor fue una de las empresas más importantes del sector lácteo argentino. Sin embargo, años de dificultades financieras, caída de producción, problemas operativos y endeudamiento fueron debilitando progresivamente su estructura.
Finalmente, en abril de este año, la propia cooperativa solicitó la quiebra luego de fracasar el concurso preventivo. En su resolución, el juez Gelcich sostuvo que la empresa presentaba un escenario de insolvencia irreversible y que no resultaba económicamente viable en el mediano plazo.
Los números reflejan la magnitud de la crisis. El expediente judicial registra una deuda postconcursal impositiva y previsional superior a los $6.300 millones, salarios adeudados por más de $12.700 millones y obligaciones pendientes con obras sociales, ART y sindicatos por otros $3.380 millones.
Más de 900 trabajadores esperan una definición
A pesar de la quiebra, la Justicia autorizó la continuidad operativa de la empresa para evitar un impacto inmediato sobre los 914 trabajadores que permanecen en relación de dependencia.
El objetivo es preservar las fuentes laborales mientras avanza el proceso de venta y aparece un comprador capaz de reactivar una de las marcas más reconocidas de la industria alimentaria argentina.
Ahora, con un precio definido y seis interesados en carrera, comienza una etapa decisiva para determinar si SanCor logra encontrar un nuevo dueño o si se convierte en otro símbolo de la crisis de una de las empresas más emblemáticas del país.
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