
La comisión de Servicios Públicos del Concejo Municipal de Rosario retomó su agenda habitual después de dos semanas de debate sobre la regulación de aplicaciones de transporte como Uber y DiDi. Entre los temas abordados apareció una propuesta para crear una nueva línea de colectivos que conecte las zonas norte y sur de la ciudad a través de avenida Circunvalación, sin necesidad de atravesar el área central.
La iniciativa plantea incorporar al sistema de transporte urbano una línea denominada provisoriamente “Línea Circunvalación”, con un recorrido que permita vincular distintos barrios y facilitar las conexiones con otras líneas existentes. El proyecto establece como cabecera final el Monumento Nacional a la Bandera, aunque durante las conversaciones también surgió la posibilidad de contemplar una parada terminal en la zona de La Florida.
Uno de los principales puntos por resolver es la ubicación de las paradas. Como el ascenso y descenso de pasajeros debe realizarse dentro del ejido urbano y no sobre la propia avenida Circunvalación, el servicio tendría que ingresar a la ciudad en distintos accesos para establecer puntos de detención cercanos a las principales avenidas y bulevares.
Las paradas, uno de los puntos a definir
El proyecto de ordenanza propone que la autoridad de aplicación establezca paradas en las cercanías de las intersecciones de Circunvalación con arterias como San Martín, Pellegrini, 27 de Febrero, Ayolas, Uriburu, Avellaneda, Ovidio Lagos, Mendoza, Eva Perón, Juan José Paso, Camino de los Granaderos y bulevar Rondeau, entre otras.
También contempla la posibilidad de utilizar paradas ya existentes para complementar el recorrido. La definición de los puntos de ascenso y descenso, las frecuencias, los horarios y la cantidad de unidades quedaría en manos del Ente de la Movilidad de Rosario.
La propuesta se encuadra en la categoría de líneas de ronda, prevista en la normativa municipal, que comprende recorridos destinados a conectar distintos sectores de la ciudad sin pasar por el área central.
Entre los argumentos a favor, el texto sostiene que los viajes entre el norte y el sur pueden exigir actualmente recorridos más largos, mayores tiempos de traslado y transbordos. Una conexión transversal permitiría reducir esas dificultades y ofrecer nuevas alternativas de combinación con el resto de la red.
Piden más fundamentos para avanzar
Durante el tratamiento en comisión, la presidenta de Servicios Públicos, Anahí Schibelbein, solicitó incorporar mayor precisión sobre el sustento de la iniciativa, con datos e información que permitan dimensionar las necesidades del transporte público y evaluar la conveniencia de sumar un nuevo servicio.
En el debate también surgieron observaciones vinculadas con el modelo de organización de la red. Desde el peronismo plantearon la necesidad de pensar recorridos de carácter más troncal, por lo que el proyecto abre una discusión más amplia sobre cómo debería estructurarse el sistema de colectivos y qué función cumpliría una línea de estas características.
La definición del recorrido y su funcionamiento requerirán, por lo tanto, un análisis más profundo junto con el área de Movilidad. El tratamiento de la regulación de las aplicaciones continuará el próximo miércoles en una reunión conjunta de las comisiones de Servicios Públicos y Gobierno.
El contexto del transporte en Rosario
La discusión sobre nuevas alternativas de movilidad se produce en un escenario de presión sobre los costos del sistema. Desde el 5 de octubre rigen nuevas tarifas para el transporte urbano de pasajeros y para el sistema de bicicletas públicas Mi bici tu bici, tras ocho meses sin modificaciones en el boleto.
El último estudio de costos del Ente de la Movilidad, realizado en agosto, había calculado en $2.713,49 el valor técnico del pasaje. Entre los factores que incidieron en el cálculo se destacó el aumento del combustible, con una suba del 42% respecto del período anterior analizado.
A ese panorama se suma la falta de aportes nacionales específicos para sostener el transporte público del interior del país, por lo que los gobiernos locales y provinciales afrontan parte de los costos con recursos propios.
En paralelo, para noviembre se espera la incorporación de 90 unidades nuevas a la flota rosarina, con colectivos impulsados a GNC. La renovación busca reforzar la prestación del servicio en un sistema que también enfrenta el desafío de mejorar las conexiones entre los distintos sectores de la ciudad.
Por ahora, la Línea Circunvalación continúa en etapa de discusión. Antes de avanzar, el Concejo deberá profundizar sus fundamentos y precisar cómo sería el recorrido para que la propuesta pueda evaluarse en función de las necesidades concretas de los pasajeros.
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