
Un intenso temporal azotó el norte de Chile y provocó lluvias históricas en la región desértica de Atacama, una de las zonas más áridas del planeta. Las precipitaciones, inéditas para esta época del año, generaron inundaciones, desbordes de ríos, interrupciones de rutas y graves daños en distintas localidades.
Las regiones de Atacama y Coquimbo fueron las más afectadas. En algunos sectores cayeron más de 250 milímetros de lluvia en menos de una semana, un registro excepcional para una zona caracterizada por su clima desértico. Frente a la magnitud del fenómeno, el Gobierno chileno decretó el estado de catástrofe para acelerar la asistencia a los damnificados.
Las intensas precipitaciones provocaron anegamientos, aludes, deslizamientos de tierra y el aislamiento de numerosas localidades. Además, miles de hogares sufrieron cortes en el suministro eléctrico y las autoridades suspendieron las clases en varias comunas mientras continúan las tareas de emergencia.
Equipos de rescate y personal de emergencia trabajan para restablecer la conectividad y asistir a las familias afectadas, mientras las autoridades mantienen el monitoreo de ríos y quebradas ante el riesgo de nuevas crecidas.
Los especialistas calificaron el evento como uno de los más severos registrados en el norte chileno en las últimas décadas y advirtieron que el cambio en los patrones meteorológicos extremos aumenta la probabilidad de que este tipo de fenómenos vuelva a repetirse.
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