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Un juicio histórico

“Que Ivana pueda descansar en paz”, el emotivo pedido del abogado de la familia Garcilazo al Tribunal

La querella pidió 33 años de prisión para Damián Reifenstuel, Ariel Cabrera y Juan José Massón. En el cierre de su alegato, el letrado reclamó una sentencia que haga justicia por la joven hincha de Central asesinada en septiembre de 2023

El Centro de Justicia Penal, empapelado con la imagen de Ivana Garcilazo. Farid Dumat Kelzi para Red Boing

El juicio por el crimen de Ivana Garcilazo entra en su tramo final. Este miércoles se realizaron los alegatos de clausura de la Fiscalía, la querella y las defensas, en una jornada que tuvo un cierre emotivo por parte del abogado de la familia, Marcos Cella, con un pedido de justicia para la joven. El próximo lunes se conocerá el veredicto del tribunal integrado por los jueces Natalia Benvenuto, Jorge Rodríguez y Nicolás Vico Gimena.

En su exposición, el representante de la familia pidió 33 años de prisión efectiva para Damián Reifenstuel, Ariel Cabrera y Juan José Massón, a quienes señaló como coautores de un homicidio agravado por haberse cometido con motivo u ocasión de un espectáculo deportivo. El alegato combinó la reconstrucción del ataque, los argumentos para sostener la intención de matar y un cierre atravesado por el reclamo de justicia: “Falta lo único que ustedes pueden dar: una sentencia que haga justicia. Para que Ivana, por fin, pueda descansar en paz”.

Ivana tenía 32 años y el 30 de septiembre de 2023 regresaba en moto junto a su pareja, Daniel Valenzuela, después de asistir al clásico entre Rosario Central y Newell’s en el Gigante de Arroyito. Al llegar a Ovidio Lagos y Montevideo, una baldosa impactó en su cabeza y le provocó la muerte.

“Todo eso se logró probar en este debate”, sostuvo el querellante al repasar la hipótesis que la representación de la familia defendió durante el juicio. Según su planteo, los tres acusados habían compartido la previa del partido, salieron juntos después de la derrota de Newell’s y esperaron en una esquina por la que sabían que pasarían hinchas de Central.

Tres acusados y un hecho común

Uno de los ejes centrales del alegato fue la responsabilidad penal de los tres imputados. Frente a las estrategias de las defensas, que discutieron la coautoría y la existencia de intención homicida, el abogado sostuvo que hubo una acción coordinada y una decisión compartida.

Para respaldar esa postura, se apoyó en los testimonios de cinco personas que presenciaron el ataque. Según la reconstrucción presentada, los tres hombres tenían baldosas en sus manos y las arrojaron cuando el semáforo habilitó la circulación de los vehículos. Los proyectiles fueron dirigidos contra quienes llevaban los colores de Rosario Central, mientras que los autos que venían detrás no fueron atacados.

El alegato también destacó la declaración de Reifenstuel, quien reconoció haber arrojado una piedra, aunque describió su conducta como un “acto de frustración”. Para la querella, ese reconocimiento, sumado a los testimonios y a las imágenes incorporadas al debate, refuerza la responsabilidad de los tres acusados.

Otro momento señalado fue el ataque contra Daniel Valenzuela cuando intentaba auxiliar a Ivana. De acuerdo con la reconstrucción de la querella, Cabrera corrió hacia él, le quitó la linga que llevaba consigo y lo golpeó con ella. El abogado interpretó esa conducta como una continuación de la agresión y no como un episodio aislado.

También hizo hincapié en la huida posterior. Las cámaras registraron a dos de los acusados alejándose del lugar, mientras que Reifenstuel fue detenido en febrero de 2025 en Bolivia, donde, según la exposición, vivía con una identidad falsa.

A un año del crimen, la familia de Ivana Garcilazo sigue pidiendo justicia

La intención de matar y el pedido de pena

La querella rechazó que el hecho pudiera encuadrarse como una agresión sin intención homicida. Para el abogado, la elección del lugar, la espera con proyectiles en las manos y el ataque contra personas que circulaban en moto son elementos incompatibles con un episodio meramente impulsivo.

“Un momento de locura no espera un semáforo“, afirmó durante la exposición.

En esa línea, sostuvo que arrojar una baldosa de gran tamaño contra la cabeza de una persona que circula en moto constituye una conducta con capacidad letal. La pericia forense, recordó, describió una lesión craneal compatible con el impacto de un objeto contundente y de intensidad suficiente para provocar la muerte.

La representación de la familia solicitó que los tres acusados sean condenados como coautores de homicidio agravado por haberse cometido con motivo u ocasión de un espectáculo deportivo. Además de los 33 años de prisión efectiva, reclamó 15 años de inhabilitación para desarrollar actividades vinculadas con entidades deportivas y la prohibición perpetua de ingresar a los estadios de Newell’s y Rosario Central.

Entre los agravantes mencionados, el abogado enumeró la preparación del ataque, la superioridad numérica, la indefensión de Ivana, el móvil vinculado con el resultado deportivo y la conducta posterior de los acusados. También remarcó las consecuencias del crimen para la familia de la joven.

 

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Un cierre con el pedido de justicia

El tramo final del alegato concentró la dimensión más emotiva de la exposición. Después de reconstruir el ataque y desarrollar los argumentos jurídicos, el abogado volvió sobre la escena que dio origen a la causa: una esquina de Rosario, una vereda rota y tres hombres que, según la acusación, utilizaron los pedazos de baldosa como proyectiles.

“Ivana Garcilazo tenía 32 años. Esa tarde llevaba un buzo de Central. Ese buzo, y nada más, fue la razón por la que la eligieron“, expresó.

El querellante también cuestionó la postura de las defensas, que discutieron la intención de matar y la posibilidad de establecer la responsabilidad de cada acusado. En su cierre, sintetizó ese planteo con otra frase: “Hoy, esos mismos hombres nos piden que creamos que fue un accidente de la pasión, que no se puede saber quién fue y que, por lo tanto, nadie fue”.

Tras ocho jornadas de juicio, la exposición terminó con una referencia a la cuenta regresiva para que la familia obtenga una respuesta judicial, una idea que había planteado al comienzo del debate.

“Falta lo único que ustedes pueden dar: una sentencia que haga justicia. Para que Ivana, por fin, pueda descansar en paz“, concluyó.

El tribunal dará a conocer su veredicto el próximo lunes, cuando se conocerá la decisión judicial sobre la responsabilidad penal de los tres acusados.

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