
El Gobierno nacional oficializó la reducción de los derechos de exportación para distintos productos agroindustriales y biocombustibles. La decisión quedó plasmada en el decreto 423/2026, publicado en el Boletín Oficial, y apunta a fortalecer las exportaciones del sector, incentivar la liquidación de divisas y mejorar la competitividad de las economías regionales.
La medida establece una reducción inmediata de las retenciones para el trigo y la cebada, que comenzará a regir desde este jueves 4 de junio. En tanto, para cultivos como la soja, el maíz, el girasol y el sorgo se implementará un esquema gradual de rebajas que comenzará a aplicarse a partir del 1 de enero de 2027.
Desde el Gobierno señalaron que la iniciativa busca “fortalecer el impulso exportador del sector agroindustrial” mediante políticas orientadas a la simplificación de trámites, la apertura de mercados y la reducción de impuestos considerados distorsivos.
Beneficio inmediato para trigo y cebada
La normativa diferencia entre los cultivos de invierno y los de verano. En el caso del trigo y la cebada, la baja se aplicará de manera inmediata debido a la proximidad de las decisiones de siembra de la campaña fina.
La alícuota para ambos granos pasará del 7,5% al 5,5%. También se reducirá la carga tributaria sobre diversos subproductos industriales, como harina, sémola y malta, cuyas tasas oscilarán entre el 0% y el 5,5%, según el producto.
Cómo será la reducción para soja, maíz, girasol y sorgo
Para los cultivos de verano, el Ejecutivo diseñó un cronograma progresivo que se extenderá hasta fines de 2028.
En el caso de la soja, el poroto reducirá sus derechos de exportación desde el 24% previsto para 2026 hasta el 21% en diciembre de 2027 y alcanzará el 15% a partir de diciembre de 2028. El aceite de soja también experimentará una disminución gradual, pasando de alícuotas de entre 18% y 22% a valores de entre 11% y 14%.
Para el maíz y el sorgo, algunas posiciones arancelarias quedarán exentas de retenciones, mientras que otras pasarán del 8,5% actual al 7,5% hacia finales de 2027 y al 5,5% desde diciembre de 2028.
En tanto, el girasol tendrá reducciones escalonadas para semillas, aceites y derivados. Algunas variedades específicas quedarán completamente exentas, mientras que el aceite de girasol reducirá sus tasas desde niveles de entre 2,5% y 4,5% hasta ubicarse entre el 1% y el 3% hacia fines de 2028.
Retenciones cero para algunos biocombustibles
El decreto también incorpora beneficios para determinados biocombustibles. A partir de la nueva normativa, tendrán una alícuota del 0% las exportaciones de biodiésel elaborado con colza, cártamo, carinata y camelina.
Por su parte, el biodiésel producido a base de soja continuará alcanzado por derechos de exportación, aunque también ingresará en el esquema de reducción gradual previsto por el Gobierno. La alícuota descenderá desde el 21% actual hasta el 13% en diciembre de 2028.
Según estimaciones oficiales, la medida tendrá un costo fiscal cercano a los 32 millones de dólares hasta fin de año, aunque el Ejecutivo apuesta a compensar ese impacto con un mayor volumen de exportaciones y el ingreso de divisas provenientes del sector agroindustrial.
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