
La ciudad de Rosario fue escenario este lunes de un acto de reparación institucional y dignificación del honor de Vanesa Soledad Celma, una instancia impulsada en el marco de un acuerdo de solución amistosa ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). La actividad contó con la participación de la Fiscal General de Santa Fe, María Cecilia Vranicich, junto a autoridades del Ministerio Público de la Acusación, organismos de derechos humanos y familiares de la joven.
El acto se llevó a cabo en la Plaza Cívica del Centro de Justicia Penal de Rosario, donde se descubrió un memorial en homenaje a Celma y sus familiares plantaron un ejemplar de Ginkgo Biloba como símbolo de memoria y reparación.
Además de Vranicich, participaron el Fiscal Regional Matías Merlo y fiscales de la Unidad Fiscal Especializada de Violencia de Género y Delitos contra la Integridad Sexual de Rosario.
La ceremonia fue convocada por la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia de Santa Fe y la Secretaría de Igualdad, Género y Derechos Humanos de la Municipalidad de Rosario, en cumplimiento del acta de compromiso de solución amistosa firmada en el marco de la petición P-261-17 presentada ante la CIDH.
La actividad formó parte de una serie de medidas de reparación y garantías de no repetición establecidas por el organismo internacional tras el acuerdo suscripto el 3 de octubre de 2023. Según lo dispuesto en ese compromiso, durante la jornada se realizó una declaración pública destinada a reconocer la violencia sufrida por Vanesa Celma y el tratamiento que recibió su caso.

En ese contexto, se pronunció la expresión establecida en el punto 3 del acuerdo: “Vanesa no murió por amor, sino que fue una mujer muerta en un contexto de violencia de género, no reconocido posteriormente por el Estado”.
La frase constituye uno de los ejes centrales de la reparación institucional impulsada por la CIDH, al reconocer que la muerte de Celma ocurrió en un contexto de violencia de género y que esa situación no fue debidamente identificada por el Estado en el momento correspondiente.
El descubrimiento del memorial y la plantación del árbol quedaron así como símbolos permanentes de memoria, reconocimiento y compromiso institucional para evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse. La actividad también buscó reafirmar la importancia de incorporar la perspectiva de género en el abordaje de los casos de violencia contra las mujeres y en la actuación de los organismos estatales.
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