El Senado de Santa Fe aprobó este jueves la denominada Ley Ema, una normativa que busca cambiar la forma en que las instituciones educativas responden ante situaciones de violencia digital. A partir de su entrada en vigencia, todas las escuelas de la provincia deberán contar con protocolos de actuación para asistir a estudiantes que sean víctimas de ciberbullying, difusión no consentida de imágenes o videos íntimos y otras formas de agresión en entornos digitales.
Hasta ahora, las escuelas santafesinas no disponían de un procedimiento específico para abordar estos casos. Cuando un docente advertía cambios de conducta en un alumno, ausencias reiteradas o señales de aislamiento vinculadas a este tipo de situaciones, no existía un protocolo que estableciera cómo intervenir ni qué recursos activar.
La ley lleva el nombre de Ema Bondaruk, una adolescente de 16 años cuyo caso conmovió a la provincia. La joven se quitó la vida luego de que su exnovio difundiera un video íntimo sin su consentimiento. En ese momento, la respuesta institucional se limitó a una sanción disciplinaria para el agresor, sin que existieran herramientas para contener a la víctima ni dimensionar el impacto de la violencia sufrida.
El proyecto fue impulsado por el senador provincial Ciro Seisas, quien explicó que la iniciativa tomó impulso tras reunirse con la madre de la adolescente.
“Me reuní con Laura, su mamá. Esa reunión me confirmó por qué este proyecto no podía esperar más. La violencia digital no es un episodio aislado. Es una tortura cotidiana. La escuela tiene que ser un lugar de protección. Hasta hoy no tenía las herramientas para serlo”, sostuvo el legislador.
La nueva legislación contempla la implementación de protocolos de actuación inmediata, la conformación de equipos interdisciplinarios en cada departamento, la capacitación obligatoria para docentes, el acceso a acompañamiento psicológico y asesoramiento legal para las víctimas y la posibilidad de realizar un cambio urgente de escuela cuando la situación lo amerite, sin atravesar trámites burocráticos.
La aprobación de la norma se da en un contexto de creciente preocupación por el impacto de la violencia digital entre niños y adolescentes. Según datos citados durante el tratamiento del proyecto, en Argentina se registraron 140.000 casos graves de bullying y ciberbullying en un año, una cifra que ubica al país entre los cinco con mayor incidencia de esta problemática a nivel mundial.
Tras la sanción, Seisas remarcó que la ley busca garantizar una respuesta rápida y coordinada frente a estos episodios.
“Las violencias digitales son reales. No son virtuales. Tienen consecuencias reales en la vida de chicos y chicas reales. Desde hoy en Santa Fe, la escuela va a saber qué hacer”, concluyó el senador.
Comentarios