
Serena Williams no baja los brazos. Después de un regreso tan esperado como frustrante en Wimbledon, donde una lesión en la rodilla derecha condicionó su rendimiento y la obligó a abandonar también el cuadro de dobles, la estadounidense ya tiene un nuevo objetivo: llegar en condiciones al próximo Abierto de Estados Unidos.
La ex número uno del mundo, que cumplirá 45 años en septiembre, concentra todos sus esfuerzos en la recuperación física con la intención de volver a competir antes de que finalice la temporada. Según reveló su entrenadora, Rennae Stubbs, el US Open continúa siendo la gran meta del calendario.
“Su intención es seguir jugando; también el Abierto de Estados Unidos”, aseguró Stubbs en declaraciones a The New York Times. La entrenadora explicó que el primer objetivo es que Williams pueda volver a entrenarse con normalidad en las próximas semanas y recuperar el ritmo competitivo.
Un regreso que terminó antes de tiempo
La participación de Serena en Wimbledon había generado una enorme expectativa. Cuatro años después de su última presencia en un Grand Slam, recibió una invitación especial para disputar el torneo británico.
Sin embargo, durante su debut frente a la australiana Maya Joint comenzaron los problemas físicos. A pesar del intenso dolor en la rodilla derecha, Williams logró estirar el partido hasta un tercer set, aunque finalmente quedó eliminada.
Tras el encuentro, Stubbs contó que la propia tenista estaba convencida de que el resultado habría sido diferente sin la lesión. “Me susurró: ‘Habría ganado si hubiera tenido una buena rodilla'”.
La entrenadora también reveló que la preparación previa había sido positiva y que Serena había mostrado un nivel competitivo en los entrenamientos frente a jugadoras del circuito.
También debió abandonar el dobles con Venus
Las molestias físicas no solo terminaron con su participación individual. Serena también se vio obligada a bajarse del dobles femenino que iba a disputar junto a su hermana, Venus Williams, un reencuentro que había despertado gran entusiasmo entre los fanáticos.
A través de sus redes sociales, la estadounidense expresó su decepción. “Me rompe el corazón tener que retirarme del dobles”.
En la misma publicación explicó que hizo todo lo posible para estar presente, pero que su rodilla “no estaba preparada para competir”. Incluso compartió imágenes del tratamiento médico al que fue sometida, donde se observaba líquido extraído de la articulación afectada.
La posibilidad de jugar antes de Nueva York
El calendario inmediato dependerá exclusivamente de la evolución física de Williams. Su equipo analiza la posibilidad de disputar alguno de los torneos de la gira norteamericana, como Cincinnati o Toronto, probablemente mediante invitaciones especiales.
“No sabemos si será posible. Todo dependerá de cómo responda físicamente”, explicó Stubbs, quien reconoció que la intención de Serena es llegar con algo de competencia antes del US Open.
Un regreso que mantiene en vilo al tenis
Con 23 títulos de Grand Slam en individuales y una de las carreras más importantes de la historia del deporte, cada posible regreso de Serena Williams genera una enorme expectativa.
Aunque todavía no existe una fecha confirmada para su vuelta a las canchas, el objetivo permanece intacto: recuperarse completamente de la lesión y volver a competir en el escenario donde conquistó seis veces el Abierto de Estados Unidos.
A sus 44 años, Williams sigue convencida de que aún tiene capítulos por escribir en una trayectoria que ya cambió para siempre la historia del tenis femenino.
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