Brillaron los jóvenes de ayer.
Metropolitano, Rosario, Santa Fe, Argentina, sábado 4 de julio de 2026.

David Lebón cantó “PARADO EN EL MEDIO DE LA VIDA” (sentado con su guitarra al centro del escenario) mirándome mientras filmaba un video. Pedro Aznar se echó a reír y agarró su bajo: era consciente de lo que se venía. Se encendió la intro de “LA GRASA DE LAS CAPITALES” y estaba sonando Serú Girán.
“Si en la música que escuchas ya no hay vida
Si la letra ya no tiene inspiración
Si aunque aumentes el volumen ya no hay fuerza
Son los tiempos que están huecos de emoción”
Frecuencia Modulada que dió inicio con una frase que, no solamente no pasa de moda, sino que cada vez tiene más vigencia.

Si bien el plantel no estaba completo, el público no dudó en ovacionar y rendir homenaje al rosarino de la bata, un tal Oscar Moro y a Carlitos Alberto García que, a pesar de encontrarse en su casa, estuvo presente durante todo el show.
Luego de hacer estallar las palmas de los presentes con CANCIÓN DE ALICIA EN EL PAÍS, ejecutaron una interpretación de PERRO ANDALUZ que fue una oda a la vigencia. La banda fue completada por unos jóvenes Federico Arreseygor, en teclados y voces; Fernando Cosenza, en guitarra; Matías Sabagh, en batería; y Fermín Ferraris, en teclados, quienes cumplieron con creces y se apropiaron de la sonoridad de la emblemática banda que alguna vez se presentó en el 78 en el Teatro La Comedia en Buenos Aires y fue comparada con los Beatles.

La emoción era inherente a los ojos de David Lebón que, a esa altura del espectáculo, dejaban escapar alguna lágrima mientras interpretaba NOS VEREMOS OTRA VEZ y SI ME DAS TU AMOR. Aznar (que sigue siendo el jovencito de la banda) hizo una exhibición de virtuosismo, solvencia y versatilidad. A esta altura del show ya tocó guitarra, bajo, contrabajo, canto de pecho, de cabeza, presentó a la banda y no saltó en paracaídas porque estaba muy atareado. Cuando quiso tomar aire, aprovechó para presentar dos canciones de García diciendo que cree que “no hay persona en el mundo que haya hecho tantos himnos como Charly” y David cantó “Anteojos negros de Carey, el chico del Mercedes Benz” y el mundo continuó la estrofa de CINEMA VARIETÉ que enganchó de maravillas con DESARMA Y SANGRA.
“Tu tiempo es un vidrioTu amor un faquirMi cuerpo una agujaTu mente un tapiz”
Cuando la NOCHE DE PERROS se adueñó de la sala, aparecieron SAN FRANCISCO Y EL LOBO (la versión con más power, la del solo de bajo que Pedro hacía en el 92) y a los minutos del último acorde, mientras la gente se escondía o existía apenas, se retiraron del escenario y nos regalaron una canción cada uno.

En ese momento David, quien primero advirtió que no quería aburrirnos desatando la carcajada generalizada del Metropolitano, habló de su infancia en los Estados Unidos y su recuerdo de cuando a los 12 años decidió que sería una estrella de Rock:
“Me iba mal en la escuela y discutía con el profesor de matemáticas: yo no entendía cómo 2 + 2 era 4 y no 22, todos tendríamos más plata… y el profesor me mandaba a mi casa. Uno de esos días, escuchando un longplay de los Beatles le dije a mi madre ‘yo quiero hacer eso, no quiero memorizar, quiero aprender algo que le llegue a todos’. Mi mamá me dijo: ‘yo te ayudo pero tenés que prometerme que vas a ser famoso’. Yo tenía doce años y le dije ‘obvio, no hay problema’… y miren acá estoy. ¡Gracias Mamá!”.
Allí cantó con unas congas EN LA VEREDA DEL SOL.

Luego le tocó a Pedro que en unos minutos de intimidad, tocó en la criolla y cantó DEJAME ENTRAR.

Sin pausa cazó el bajo e ingresó la banda completa, Lebón se vistió de Lebón y tuvo un ENCUENTRO CON EL DIABLO y luego de admirar “qué tensión que hay en el ambiente”, Pedro cantó para liberarse A CADA HOMBRE Y A CADA MUJER.

Con el corazón abierto y el alma en el desierto inició el bloque del final: ESPERANDO NACER y David miraba el público conmovido, como quien observó las nuevas olas y ya es parte del mar.
Aznar contó una anécdota: Un día David llegó a un ensayo a mostrar una canción, no muy convencido, diciendo “Chicos, hice una cosita, no estoy muy convencido si deberíamos grabarlo” y al escucharlo la reacción fue generalizada: “Estás loco, esta es tu Imagine”. Esa canción no es ni más ni menos que ESPERANDO NACER.
“Este es mi sueño y el de muchos más
Esta es mi casa, donde quiero estar
Calmar mi sed, Viajar en paz”
A estas alturas, las manos estaban cansadas de aplaudir pero se percibía en el aire que los cuerpos estaban hartos de estar sentados. CUÁNTO TIEMPO MÁS LLEVARÁ parecía darle una consigna a esa percepción y la primera fila de asientos comenzó a tornarse turbulenta. El ciclo de la efervescencia se consumó al instante en que comenzó a sonar un Riff muy característico, con ese empuje que tienen los clásicos que hicieron saltar a múltiples generaciones. NO LLORES POR MÍ, ARGENTINA puso de pie hasta la última persona del último asiento, al vendedor de birras y al sonidista.
Pausa.
Clima incierto.
En escenarios solitario y la gente se abrió un poco más…
Para meter más leña al fuego, la banda se complotó para contarnos una buena historia: “PEPERINA” interpretada con las tripas y la banda se despidió…
El público eufórico, incontrolable, inconformista, alzó su voz exigiendo un último himno.
Esta vez sin Charly, esta vez sin que llueva ni que escupa, SEMINARE.
Entre gritos y llantos: Lebón con el último asalto de voz que le quedaba, Pedro tan entero como agotado, yendo como “Esas motos que van a mil”.
Los espectadores abalanzados sobre las vallas, cantaron junto a David Lebón, junto a Pedro Aznar, junto a Federico, Fernando, Matías y Fermín, junto a Charly y también a Moro.
“Porque estamos en la calleDe la sensación, muy lejos del solQue quema de amorMuy lejos del solQue quema de amor”

Pedro y David se acercaron, se miraron y armonizaron como tantas otras veces, recordando esas tantas otras veces, pensando en no sé qué recuerdo perdido, en ese momento quizá comunicándose telepáticamente.
Aznar le señaló el público a Lebón: allí se dirigieron, con la vista obnubilada, con los corazones rebalsados, agradecieron y fue el fin de una comedia americana.
Por suerte el 7 de Diciembre, volverán a la ciudad, esta vez en el anfiteatro.
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