
A una semana del devastador doble terremoto que golpeó a Venezuela, el país continúa inmerso en una intensa operación de búsqueda y rescate mientras crece la preocupación por la crisis humanitaria que dejó la tragedia. Las autoridades mantienen el operativo en las zonas más afectadas, donde miles de rescatistas venezolanos trabajan junto a equipos especializados provenientes de más de 30 países.
Según el último balance oficial, el desastre dejó hasta el momento 1.943 personas fallecidas, 10.571 heridas y más de 50.000 desaparecidas. Sin embargo, tanto el Gobierno como organismos internacionales reconocen que estas cifras podrían incrementarse a medida que avanzan las tareas de remoción de escombros y recuperación de cuerpos.
Pese a que las posibilidades de encontrar sobrevivientes disminuyen con el paso de los días, este martes se registró un hecho que renovó la esperanza de familiares y rescatistas: un niño de tres años fue hallado con vida gracias al trabajo de un equipo de socorristas provenientes de Jordania.
La ONU advierte que la tragedia podría ser mayor
Desde Naciones Unidas señalaron que el número real de víctimas podría superar ampliamente las cifras oficiales. El coordinador residente de la ONU en Venezuela, Gianluca Rampolla del Tindaro, sostuvo que el impacto del desastre todavía está siendo evaluado y confirmó que el organismo acordó con las autoridades la adquisición de 10.000 bolsas para cadáveres para afrontar la magnitud de la emergencia.
Por su parte, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informó que unas 30.000 personas se encontraban en las localidades de Caraballeda y Catia La Mar cuando ocurrieron los sismos. De ese total, 19.861 lograron salir por sus propios medios o fueron rescatadas con vida.
Las proyecciones iniciales elaboradas por el sistema PAGER del Servicio Geológico de Estados Unidos ya advertían sobre un escenario catastrófico, estimando entre 10.000 y 100.000 posibles víctimas fatales, además de pérdidas económicas que podrían alcanzar los 100.000 millones de dólares.
Más de 50.000 desaparecidos y una emergencia humanitaria
La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA) y el Comité Internacional de Rescate (IRC) informaron que más de 50.000 personas continúan desaparecidas, mientras cientos de miles de venezolanos permanecen afectados por la destrucción de viviendas e infraestructura.
El Gobierno informó que 15.866 personas fueron registradas como damnificadas y habilitó 70 refugios temporales, de los cuales 15 funcionan en el estado de La Guaira y otros 55 están distribuidos en diferentes regiones del país.
No obstante, numerosos vecinos continúan viviendo en campamentos improvisados después de perder completamente sus hogares. Las autoridades prometieron avanzar con un plan de reubicación y construir nuevas viviendas antes de fin de año.
Millones de personas necesitan ayuda
La magnitud del desastre también quedó reflejada en las estimaciones de distintos organismos humanitarios. El Sistema de Información Geográfica de Esri Venezuela calcula que unas 595.000 personas resultaron afectadas, entre ellas 133.000 menores de edad.
En tanto, Unicef estima que 1,8 millones de personas necesitan asistencia humanitaria, incluyendo 680.000 niños, mientras que el Comité Internacional de Rescate alertó que los hospitales se encuentran desbordados, los refugios están al límite de su capacidad y persisten los cortes en los servicios de agua potable y electricidad.
Desde Médicos Sin Fronteras describieron una situación crítica en las zonas afectadas, donde miles de familias continúan buscando alimentos, agua potable y un lugar seguro donde permanecer.
Frente a este escenario, el Gobierno venezolano aseguró haber restablecido cerca del 90% del suministro eléctrico y confirmó la distribución de más de tres millones de litros de agua para abastecer a las comunidades afectadas.
Graves daños y cientos de réplicas
Las autoridades también continúan evaluando el impacto sobre la infraestructura. El balance oficial indica que 855 edificios sufrieron daños severos, de los cuales 189 colapsaron completamente, principalmente en el estado de La Guaira.
A la emergencia se suma la persistente actividad sísmica. Desde el doble terremoto ya se registraron casi 700 réplicas, algunas de ellas superiores a magnitud 4, según datos del Servicio Geológico de Estados Unidos. Aunque las últimas no provocaron nuevos daños significativos, los especialistas advierten que el riesgo sísmico todavía no desapareció y mantienen el monitoreo permanente de la situación.
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