
La tensión entre Estados Unidos e Irán volvió a escalar este miércoles luego de que Donald Trump lanzara una dura advertencia contra Teherán y asegurara que Washington responderá con ataques directos contra infraestructura estratégica iraní si continúan las agresiones contra embarcaciones en el estrecho de Ormuz.
A través de su red social Truth Social, el presidente estadounidense afirmó que por cada ataque iraní contra un barco en esa vía marítima Estados Unidos destruirá “un puente o una central eléctrica”.
“Cada vez que la República Islámica de Irán ataque a un navío en el estrecho de Ormuz, sea con misiles, drones o cualquier otro tipo de arma o munición, Estados Unidos bombardeará y destruirá un puente o una central eléctrica”, escribió Trump.
La advertencia se produce en medio de una nueva escalada militar en Medio Oriente, marcada por el bloqueo iraní del estrecho de Ormuz, una de las rutas petroleras más importantes del mundo, y por las amenazas de los hutíes de Yemen —aliados de Teherán— sobre el tránsito marítimo en el mar Rojo.
El conflicto golpea al mercado petrolero
La incertidumbre sobre la continuidad del suministro energético provocó una nueva suba en los precios internacionales del petróleo. El barril de Brent, referencia mundial, volvió a superar los 95 dólares, aumentando la presión sobre la Casa Blanca por el impacto económico del conflicto.
La crisis también representa un desafío político para Trump, ya que la guerra se acerca a los cinco meses de duración y ocurre en la previa de las elecciones legislativas de noviembre en Estados Unidos.
El jefe del Pentágono, Pete Hegseth, aseguró que el costo del conflicto para Washington ya alcanzó los 37.500 millones de dólares y defendió ante el Congreso una solicitud adicional de 67.000 millones para sostener las operaciones militares.
Washington mantiene abierta la vía diplomática
Pese a la escalada de amenazas, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó que la administración Trump todavía está dispuesta a alcanzar un acuerdo negociado con Teherán.
“Seguimos abiertos a resolverlo de manera negociada. Pero, por ahora, no parecen estar interesados en eso”, sostuvo Rubio durante una reunión de ministros del sudeste asiático en Manila.
Desde Irán, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Esmail Baqai, confirmó que continúan los contactos diplomáticos con Washington a través de intermediarios, aunque sin señales de un avance concreto.
Nuevos ataques y advertencias militares
La tensión aumentó luego de que un misil estadounidense impactara en la isla de Larak, ubicada en el estrecho de Ormuz, según informó la agencia iraní Tasnim. Hasta el momento no se difundieron detalles oficiales sobre los daños provocados.
Además, Estados Unidos realizó por undécima noche consecutiva ataques contra objetivos militares iraníes, con el objetivo declarado de reducir la capacidad de Teherán para amenazar el tránsito comercial en la zona.
Trump también mencionó como posible próximo objetivo un complejo subterráneo ubicado cerca de Natanz, conocido como Kuhe Kolang-e Gaz La, donde agencias occidentales sospechan que Irán podría estar desarrollando una instalación no declarada de enriquecimiento de uranio.
Desde el mando militar iraní advirtieron que un ataque contra ese sitio sería considerado una “expansión de la guerra”, mientras que las autoridades de Teherán rechazaron las acusaciones sobre actividades nucleares en el lugar.
La amenaza sobre Ormuz y el mar Rojo
El conflicto también se extiende a otros puntos estratégicos de la región. Irán incrementó sus ataques contra países aliados de Estados Unidos en el Golfo, mientras Kuwait informó la intercepción de drones provenientes de territorio iraní. Jordania, por su parte, anunció que derribó misiles y drones, y en Baréin sonaron alertas aéreas.
En paralelo, los hutíes de Yemen mantienen su amenaza de afectar el tráfico marítimo en el estrecho de Bab el Mandeb, una ruta clave para los barcos que ingresan al mar Rojo rumbo al Canal de Suez.
La posibilidad de que Irán limite simultáneamente el paso por Ormuz y sus aliados bloqueen Bab el Mandeb mantiene en alerta al mercado energético internacional y aumenta los temores sobre una ampliación del conflicto en Medio Oriente.
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