
El presidente de Rosario Central, Gonzalo Belloso, confirmó en conferencia de prensa la existencia de una denuncia por presunto abuso sexual y violencia entre jugadores de la categoría 2013, lo que derivó en la suspensión inmediata de las actividades y la activación de un protocolo institucional. El caso salió a la luz tras un correo recibido el 21 de abril en la mesa coordinadora del club y una denuncia radicada en la Defensoría de Menores.
Belloso explicó que la institución tomó conocimiento formal del hecho en las últimas horas y actuó con urgencia: “Es una denuncia de violencia y abuso, así estaba determinada”, señaló. A partir de allí, el club decidió frenar toda la actividad de la categoría involucrada y convocar a una reunión urgente con padres, coordinadores y responsables del área de inferiores.
Qué pasó y cómo actuó el club
Según detalló el dirigente, los episodios denunciados habrían ocurrido en el ámbito del vestuario, un espacio que el club considera clave en la formación de los chicos. En ese sentido, explicó: “El vestuario es una parte muy importante, donde conviven, se asocian y comparten mucho más tiempo que dentro de la cancha”.
De acuerdo a lo que se pudo reconstruir, se habrían registrado situaciones de “bromas pesadas” y faltas de respeto entre los jugadores, que luego se trasladaron a grupos de WhatsApp, donde —según indicó— las agresiones eran constantes. “Hoy nos enteramos que se agredía permanentemente”, afirmó Belloso.
El presidente reconoció que el club no había detectado previamente estas situaciones: “No tuvimos la posibilidad de darnos cuenta antes de lo que estaba pasando”, y también señaló que no hubo alertas tempranas por parte de las familias.

Tras tomar conocimiento del caso, el club decidió avanzar con una investigación interna y ponerse a disposición de la Justicia. Además, se estableció contacto con el Defensor de Niños, Niñas y Adolescentes de Santa Fe para coordinar las acciones correspondientes.
Belloso remarcó que el proceso será profundo: “Vamos a explorar, vamos a investigar, queremos ir a fondo para saber qué pasa y tomar las medidas que correspondan”. Durante el fin de semana, las autoridades del club buscarán escuchar a los chicos para reconstruir lo ocurrido.
El dirigente dejó en claro que no habrá tolerancia frente a conductas inapropiadas, aunque también planteó la necesidad de abordar el tema desde una perspectiva formativa: “Si hay chicos que están haciendo cosas que no corresponden, serán sancionados o trataremos de rescatarlos, darles una nueva oportunidad y reinsertarlos”.
En esa línea, agregó: “No vamos a tener ningún miedo en tomar decisiones, sean las que sean”, lo que incluye desde acompañamiento con adultos en los vestuarios hasta la posible desvinculación de jugadores.
Belloso calificó la situación como “muy delicada” y reconoció el impacto interno que generó: “Es un tema doloroso, no nos gusta que los chicos la pasen mal en el club”. También defendió el trabajo que se viene realizando en las inferiores, destacando el crecimiento institucional en los últimos años.
“Tratamos a los chicos como si fueran nuestros hijos”, sostuvo, y remarcó que el objetivo principal es proteger a los jugadores y garantizar un entorno seguro.
En paralelo, Rosario Central informó oficialmente que, tras la denuncia anónima, se activó el protocolo correspondiente, se suspendieron las actividades de la categoría y se convocó a una reunión con todos los actores involucrados “a los efectos de darle marco al procedimiento”.
El club también confirmó su disposición a colaborar con las autoridades para esclarecer los hechos y encontrar una solución.
Comentarios