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Mundial 2026 Opinión

Carta a Peter Shilton, el arquero inglés al que Diego le hizo los dos goles en México ’86

En breves palabras quiero aclararle a este señor que nadie quiere ir a su partido homenaje.

Los únicos dos goles que le convirtieron en el 86 fueron de zurda.

El 5 de de Julio del año 2026, Inglaterra regresó al estadio Azteca, 40 años después del partido más recordado en la historia de los mundiales. Luego de la victoria frente a México, un tal Peter Shilton, histórico ex-arquero de la selección Inglesa, festejó desde la red social X de la siguiente forma:

“Vamos, Inglaterra. Nos deben esta. Sí, guardé rencor porque sinceramente creía que éramos el equipo que habría ganado la Copa del Mundo en 1986. Nos perjudicaron con ambos goles; si hubiera existido el VAR, ninguno de los dos habría sido convalidado”.

De más está aclarar el evidente resentimiento de Shilton, que fue un guardameta exitoso, siempre paralelo al récord pero esquivo al logro, campeón e ícono de medianos o casi grandes equipos de la Premier League como el Leicester City o el poderoso Nottingham Forest. Supo ser el futbolista con mayor cantidad de partidos disputados (más de 1300) hasta ser destearradop del récord por un arquero brasilero el año pasado. Además, el inglés consiguió su merecida primera convocatoria mundialista recién a sus 32 años, aunque igual consiguió ser el futbolista con más participaciones en la selección inglesa. Y todo se lo debe al máximo hito de su carrera, el Mundial de México 1986, pero no es por su espectacular desempeño manteniendo su arco en 0 hasta los 4tos de Final de la competencia, sino por los únicos dos goles que le hicieron.

Sí, Shilton posa como un héroe vencido en las dos fotografías más repetidas del deporte: En una vuela como Superman, airoso pero con los ojos cerrados, mientras un sudaca petisito le roba en la cara.

La mano de D10s.

y en la segunda se revuelca en el suelo como un soldado malherido en la batalla de Bannockburn, sin entender en que momento su reinado de oro se derrumbó sobre la tierra con sangre ni por qué en cuestión de minutos sus compatriotas se encontraban desparramados en el campo de batalla mientras una masa enardecida festejaba la venganza.

El gol del siglo.

Ahora bien, situándonos en el presente, señor Peter, me dirijo hacia usted con el fin de esclarecer las creencias y suposiciones que planteó en su festejo en la plataforma X (ex-twitter):

Por empezar, Inglaterra debe mucho más de lo que le deben. Y no, no estoy hablando de las 120 colonias que perpetraron a lo largo del mundo justificando el mote de “Piratas”, explotando y robando cuanto recurso o capital, material o cultural, se cruzasen, porque “estoy hablando de fútbol” y “el futbol es futbol”. Así que ateniéndome a la consigna, su supuesta paternidad sobre este deporte al cual le dieron nombre de “Foot-Ball” se fue tornando confusa cuando le dieron la espalda al torneo máximo en sus primeras ediciones.

Porque claro, jugar el primer torneo mundial en 1930 en Uruguay (territorio sudamericano que percibían como colonia suya) era una deshonra a su deporte de caballeros que tenían fatigados los lumbares por las posturas del cricket y decidieron patear una pelota como ya se hacia en América… Pero haciendo su gran aporte, lo más propio que tienen “El Reglamento”. Porque ustedes que han creado tantos reglamentos que las reglas se les escapan.

Una vez el gran Oscar Wilde dijo

“Los ingleses tienen tres cosas de las que mostrarse orgullosos: el té, el whisky y un escritor como yo. Pero resulta que el té es chino; el whisky, escocés; y yo soy irlandés.”
Pero definitivamente las reglas son suyas.

Si hubiese habido VAR en mundiales anteriores dudo que ustedes hubiesen sido los ganadores de la edición 1986, es algo contrafáctico, además de que Argentina esa tarde les dio algo aún más valioso que el manual, les obsequió el estilo. Ahora sí, le repaso señor Shilton decisiones que hubiesen cambiado la historia de su país en mundiales: su única estrella en el año 1966 tiene una mancha imborrable.

Maradona -un poco con la cabeza y otro poco con la “Mano de Dios”- depositó la pelota en el arco, mientras que el remate de Geoff Hurst en el tiempo extra de la final de aquel mundial jugado en Inglaterra, puso en ventaja a su honrada y honesta selección, pero nunca cruzó la línea de meta y por eso mismo fue apodado luego jocosamente como “el gol fantasma” cuando estaba “un pedazo así” afuera. (La textual es del propio Maradona, consultado en conferencia de prensa año después de aquella polémica, de cuando tampoco existía el VAR).

 

De todas formas, quizá ni hubiesen llegado a la final ya que un árbitro alemán puso a su rival de cuarto de final en una clara desventaja deportiva, al expulsar a su capitán Antonio Rattín por mirar al arbitro de forma “amenazante”. Ante la jubilosa presencia de la Reina Isabel II en el estadio, cuentan que ella se indignó al ver a un “animal” argentino estrujando la bandera británica con desprecio en el córner. Allí las reglas no eran revisadas por el VAR, se dictaban desde la rencorosa localía de los inventores de un deporte en el que solamente ese año pudieron levantar la Copa del Mundo.

Pero como ya acostumbraron a romper las reglas que escriben, en ese entonces el escándalo no ameritaba disculpas: era solo fútbol. Diego nunca pidió disculpas, no porque la situación no las amerite, sino porque en estas tierras perdidas del sur no se pide lo que no se siente.

Señor Shilton: discutiendo la validez de las dos jugadas que usted plantea, quizá en el futbol de hoy que busca estandarizar y matar lo distinto, que extingue la picardía y promueve el dinamismo, seguramente el gol con la mano hubiese sido anulado. El segundo gol tampoco debió ser convalidado (obviando el desagrado que debió generarte la humillación de verlos a usted y a sus compañeros revolcados en el suelo), pero el motivo real no fue la patadita de Sergio “Checho” Batista en el arranque de la jugada, sino porque hubo magia de Diego y la magia excede a la regla.

De todas formas mucha suerte el miércoles, no deja de ser un partido de futbol.

Firma, un argentino

PD: Agradecele todos los días a Diego de que no pateó antes, sino no salías ni en la foto.

 

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