
El juicio oral por la muerte de Diego Armando Maradona atraviesa una etapa decisiva, con estimaciones de las partes que ubican en poco más de diez las audiencias restantes antes de la resolución final. A medida que avanza el debate, la investigación continúa reconstruyendo cómo fueron definidos aspectos clave de la internación domiciliaria donde el exfutbolista falleció el 25 de noviembre de 2020.
En la audiencia más reciente, una de las declaraciones centrales giró en torno a la elección de la vivienda ubicada en el barrio San Andrés de Benavídez, en el partido de Tigre, señalada desde el inicio del proceso por sus condiciones edilicias y la falta de infraestructura médica adecuada para la atención de un paciente de alta complejidad.
En ese contexto, declaró Vanesa Morla, integrante del entorno de Maradona, quien aseguró que la decisión del inmueble fue tomada por el propio exjugador. Según su testimonio, Maradona participó activamente de la selección de la casa tras evaluar distintas alternativas disponibles y optar por la propiedad finalmente utilizada.
La testigo también sostuvo que el ex DT estaba al tanto de que se trataba de una internación domiciliaria con asistencia de enfermeros, aunque aclaró que no puede precisarse con exactitud cómo se le transmitieron los detalles del esquema de cuidados.
Otro de los puntos abordados en la audiencia fue la organización interna de la vivienda. Morla explicó que el espacio elegido para el descanso de Maradona se encontraba en planta baja, algo habitual en sus estadías por cuestiones de comodidad y movilidad, lo que influyó en la disposición final de la habitación.
Asimismo, relató cómo se dieron las comunicaciones previas a la mudanza, en las que intervinieron distintos miembros del entorno cercano del exjugador, incluidas sus hijas y otros allegados. Según su versión, se enviaron imágenes y material audiovisual de la propiedad antes de concretar el traslado.
Sin embargo, parte del debate judicial se centra en las diferencias entre la información que habría circulado en ese momento y las condiciones reales del inmueble, que según el expediente no contaba con la infraestructura médica necesaria ni con las adaptaciones adecuadas para un paciente en el estado de salud de Maradona.
Con el juicio acercándose a su tramo final, el Tribunal Oral en lo Criminal N°3 de San Isidro continúa analizando testimonios y pruebas para determinar cómo se tomó la decisión de la internación domiciliaria y si las condiciones en las que se llevó adelante fueron las adecuadas.
Comentarios