
La Justicia rosarina condenó a Luciano Luis Cabrera a 6 años y 8 meses de prisión por su participación en un intento de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, en un caso ocurrido el 22 de septiembre de 2023 en la zona noroeste de Rosario. La investigación, encabezada por el fiscal José Luis Caterina, permitió reconstruir una emboscada organizada por integrantes de la banda Los Menores, cuyo fracaso terminó exponiendo la presunta complicidad de un policía con la organización narco.
Según la acusación, Cabrera fue quien contactó a la víctima para citarla junto a un amigo bajo el pretexto de realizar un trabajo de albañilería en inmediaciones de Schweitzer y García del Cossio. Sin embargo, al llegar al lugar, ambos fueron interceptados por delincuentes que intentaron asesinarlos a balazos. El juez Alejandro Cardinale lo declaró culpable como partícipe necesario del ataque.
La víctima logró sobrevivir de manera milagrosa. De acuerdo con su relato, escapó arrojándose al arroyo Ludueña y fingiendo haber sido alcanzado por los disparos. Sin embargo, el episodio tomó una dimensión aún más grave cuando, tras ser trasladado a una dependencia policial, reconoció a un efectivo que, según denunció, mantenía vínculos con Los Menores y cobraba dinero para brindar protección a los puntos de venta de droga de la organización.
La investigación apuntó entonces contra Fernando Abel Molina, un agente policial que intentó retirar a la víctima de la subcomisaría 21ª cuando ésta lo identificó. La maniobra derivó en su inmediata detención por parte de la Agencia de Control Policial. Posteriormente fue imputado por cohecho, incumplimiento de los deberes de funcionario público, encubrimiento agravado, desobediencias y amenazas.
El joven que denunció el hecho aseguró haber permanecido durante meses cautivo en un búnker de drogas administrado por Los Menores, ubicado cerca de Juan B. Justo y Olmos, donde era obligado a vender estupefacientes. Allí conoció el funcionamiento interno de la organización y aseguró haber visto nombres, movimientos y operaciones vinculadas a la banda. Al intentar escapar en una ocasión, relató haber sido golpeado y amenazado con armas.
En su declaración, recordó: “Me tenían obligado y vi muchas cosas. Nombres de personas y movimientos. Éramos un par de pibes que estábamos así. Recuerdo que una vez me quise escapar, me pegaron una pistola en la cara y me rompieron la ceja. Tuve que curarme solo. Me puse un poco de Poxipol en la ceja para que se me cierre la herida y me quedaron cicatrices”.
El testigo también explicó cómo logró huir del lugar: “Pasó el tiempo y un día el tipo que me cuidaba, recuerdo que estaba redrogado, tuvo un problema porque le faltaba droga no sé dónde. Yo aproveché y con una pinza rompí el candado en donde me tenían encerrado y me escapé”.
Tras su fuga, afirmó que no volvió a tener contacto con la banda hasta recibir un mensaje intimidatorio por Instagram el 14 de septiembre de 2023. Allí le advirtieron: “Vos sos el famoso L. D. Sabés que hay plata por tu cabeza. Sabés mucho que no tenés que saber. Esta noche te vamos a caer en el autito rojo. Esta noche te matamos”. Una semana después se concretó la emboscada de la que logró salir con vida.
Aunque durante el ataque los agresores intentaron hacer creer que pertenecían al clan Romero, otra organización narco de la zona norte de Rosario, la víctima sostuvo que reconoció a los autores como integrantes de Los Menores, la banda para la que había sido obligado a trabajar y cuya estructura quedó parcialmente al descubierto tras la investigación judicial.
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