
El cabezazo de Yasser Ibrahim significó un baldazo de agua fría en Atlanta, pero si algo caracteriza a la Selección de Lionel Scaloni es su templanza de acero cuando el panorama se pone cuesta arriba. El pasado 3 de julio, ante Cabo Verde, el DT alcanzó la mítica marca de 100 partidos al frente de la Albiceleste. En todo este exitoso camino, el equipo comenzó perdiendo en apenas 15 oportunidades, logrando un registro de 3 victorias, 5 empates y 7 derrotas.
Esto significa que la Selección concede el primer gol solo en el 15% de sus presentaciones y que, cada vez que arranca abajo, activa una tasa de supervivencia de élite: evita la derrota en el 53.3% de los casos. No es casualidad, es una declaración de identidad de un plantel que sabe arremangarse en el barro.
El factor Scaloni y el peso del banco en los segundos tiempos
Para este segundo tiempo que se viene en el Mercedes-Benz Stadium, un dato de Opta invita a mantener la calma: el 62% de los goles a favor de Argentina cuando empieza perdiendo se registraron en la segunda mitad.
Aquí es donde la lectura táctica de Scaloni en el entretiempo se vuelve quirúrgica. Su pizarra suele mutar de manera agresiva (pasando a veces a un 4-2-4 para ensanchar la cancha), y el impacto de los suplentes es vital: el 40% de los tantos para remontar o empatar fueron anotados o asistidos por jugadores que vinieron desde el banco.
En el recuerdo de las tres grandes remontadas del ciclo aparecen los triunfos ante Bolivia en la altura de La Paz (2020), Costa Rica (2024) y Guatemala (2024). Además, si de empates heroicos se trata, la Scaloneta ya supo desgastar a potencias como Alemania y Uruguay tras ir en desventaja.
Lautaro Martínez y las coincidencias para “elegir creer”
Si hay un futbolista que personifica el golpe de autoridad ante la adversidad es Lautaro Martínez. El “Toro” es el auténtico motor de las reacciones argentinas; convirtió goles determinantes en las tres victorias que la Selección logró dar vuelta en este ciclo y su intensidad es capaz de forzar el error rival en los momentos más calientes.
La historia y los números respaldan la ilusión. Quedan 45 minutos por delante y la Scaloneta ya demostró que tiene las herramientas necesarias para apagar este incendio.
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