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Debate

¿Adiós al Che? El proyecto que busca cambiarle el nombre a una plaza de Rosario

Una iniciativa en el Concejo propone reemplazar el nombre de Ernesto “Che” Guevara por el de Jorge Bergoglio, papa Francisco. El debate volvió a poner en escena las reglas para denominar espacios públicos.

La estatua del Che en la plaza que lleva su nombre.

La denominación de los espacios públicos de Rosario volvió al centro del debate en el Concejo Municipal. En la Comisión de Gobierno se discute un proyecto que propone modificar el nombre de la plaza Ernesto “Che” Guevara para denominarla Jorge Mario Bergoglio, papa Francisco.

La iniciativa fue presentada por el concejal Lautaro Enríquez, de La Libertad Avanza, quien fundamentó su planteo en la normativa municipal que establece los mecanismos y criterios para imponer nombres a calles, plazas, parques, paseos y otros bienes públicos.

El debate, sin embargo, excedió la elección de un nombre. Durante la reunión aparecieron distintas posiciones sobre qué valores deben contemplarse al momento de definir un homenaje público, qué papel tiene el Concejo en esa decisión y cuándo una discusión histórica vuelve a quedar atravesada por la coyuntura política.

Qué dice la ordenanza sobre los nombres de los espacios públicos

El proyecto toma como referencia la Ordenanza Nº 4.473, de 1988, que establece que la imposición de nombres a avenidas, calles, plazas, paseos, parques, edificios y otros espacios públicos de competencia municipal debe realizarse mediante una ordenanza sancionada por el Concejo.

La norma también fija requisitos diferentes según se trate de una persona viva, un acontecimiento reciente o una persona fallecida.

Además, establece expresamente que no pueden imponerse nombres vinculados con sociedades comerciales, personas involucradas en violaciones a los derechos humanos o que hayan colaborado con gobiernos responsables de crímenes de lesa humanidad. También prohíbe homenajear acontecimientos que reivindiquen hechos violatorios de los derechos humanos.

Ese marco normativo fue uno de los argumentos utilizados por Enríquez para cuestionar la actual denominación de la plaza.

El argumento de La Libertad Avanza

Durante el debate, el concejal de La Libertad Avanza sostuvo que la denominación vinculada con el Che Guevara debería ser revisada a partir de los criterios establecidos por la ordenanza.

Enríquez cuestionó el papel que tuvo Guevara durante la Revolución Cubana y sostuvo que estuvo involucrado en episodios de violencia y ejecuciones. También lo vinculó con el proceso político posterior en Cuba y consideró que su figura entra en contradicción con los criterios establecidos por la normativa municipal.

El proyecto plantea, en reemplazo, utilizar el nombre de Jorge Mario Bergoglio, papa Francisco, fallecido en abril de 2025, como homenaje a quien fue el primer pontífice argentino y latinoamericano.

La propuesta busca así trasladar al espacio público una figura que, según los argumentos del autor de la iniciativa, representa valores vinculados con la paz y el diálogo.

La oposición cuestionó el cambio

Desde otros bloques del Concejo surgieron objeciones a la propuesta.

El concejal Romero consideró importante incorporar el nombre del papa Francisco a nuevos espacios públicos de la ciudad, pero también destacó la dimensión internacional que adquirió Rosario a partir de la figura del Che Guevara.

En ese sentido, señaló que Guevara es un ícono mundial asociado a Rosario y planteó que no existe una condena internacional contra su persona que permita equiparar su figura con los supuestos contemplados por la ordenanza.

También advirtió sobre la necesidad de alcanzar consensos políticos para avanzar con una modificación de este tipo.

Desde Ciudad Futura, el concejal Antonio Salinas adelantó que su bloque votará en contra. Interpretó la iniciativa como parte de una serie de planteos impulsados por La Libertad Avanza y sostuvo que esas discusiones también deben leerse en el contexto político nacional.

Salinas vinculó el debate con otros cuestionamientos que su espacio realiza al Gobierno nacional, entre ellos las discusiones por el Presupuesto 2027, los recursos destinados a las provincias y las políticas vinculadas con discapacidad.

Para el oficialismo, no es una prioridad de la ciudad

El concejal oficialista Fabrizio Fiatti también manifestó que no acompañará el cambio de denominación.

Su argumento estuvo centrado en otro aspecto: consideró que la modificación del nombre de la plaza no forma parte actualmente de las prioridades de la agenda pública de Rosario.

De esta manera, la discusión sumó una segunda dimensión: además de determinar si corresponde o no modificar una denominación existente, los concejales debatieron qué temas deben ocupar la agenda del Concejo en un contexto en el que la ciudad enfrenta otras demandas y discusiones públicas.

Una discusión que vuelve sobre la memoria y los derechos humanos

El intercambio en comisión también reabrió una discusión histórica que atraviesa a la política argentina desde hace décadas: cómo deben abordarse las figuras públicas asociadas a procesos políticos que incluyen violencia, autoritarismo, conflictos armados o vulneraciones de derechos humanos.

En el caso del proyecto sobre la Plaza del Che, esa discusión aparece vinculada directamente con la aplicación de una ordenanza municipal que establece límites para los homenajes públicos.

La cuestión que deberá resolver el Concejo no es solamente si el nombre de Guevara debe ser reemplazado por el del papa Francisco. También implica determinar qué interpretación corresponde hacer de las normas que regulan la nomenclatura de la ciudad y qué criterios deben utilizarse para evaluar los nombres que ya forman parte del espacio público.

La Ordenanza Nº 8.266/2008 había autorizado la instalación de la estatua de Guevara y establecido la denominación del espacio ubicado sobre el corredor de 27 de Febrero.

Ahora, casi dos décadas después, esa decisión vuelve a ser revisada en una comisión del Concejo, pero bajo una discusión política y cultural diferente.

Por el momento, el proyecto no cuenta con consenso entre los bloques. El debate dejó expuestas dos miradas: una que plantea revisar el homenaje a Guevara a partir de los criterios de derechos humanos establecidos en la normativa municipal y otra que considera que la figura del Che forma parte de la identidad y proyección internacional de Rosario y que la iniciativa responde, además, a una discusión política de coyuntura.

La definición quedará en manos del Concejo Municipal, que es el órgano encargado por ordenanza de establecer —y eventualmente modificar— los nombres de los espacios públicos de la ciudad.

 

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