
La noche de ayer fue testigo de uno de los regresos más esperados por la música de nuestra ciudad. Los pibes, que saben dónde está la acción, se encontraron en el Autódromo de Fisherton y vivieron un show único: la vuelta de Pity Álvarez a Rosario.
Más de 25 mil personas coparon el predio para recibir al histórico cantante, que volvió a tocar en la ciudad después de diez años. Apenas se apagaron las luces y apareció el Pity, el Autódromo explotó. Había banderas, vino pasando de mano en mano, grupos de amigos abrazados y gente cantando temas que marcaron una época. Sonaron clásicos de Viejas Locas y Intoxicados, y desde abajo se sintió más como una reunión entre viejos conocidos que como un recital cualquiera.

El show arrancó cerca de las 20.30 y, con algunas pausas en el medio, el Pity fue repasando gran parte de las canciones más esperadas. “Se tocó todo”, repetían varios de los que salían del Autódromo todavía manija por lo que acababan de vivir. El cierre fue de los momentos más fuertes de la noche: “Artesanal”, “Quieren Rock” y “Una Piba Como Vos” hicieron temblar el predio entero.

“El recital estuvo tremendo. Superó mi expectativa completamente”, contó uno de los asistentes después del show. “La gente, una locura”, agregó, todavía sorprendido por el clima que se armó durante toda la noche.
Arriba del escenario se lo vio acompañado permanentemente por su banda y por parte de su equipo, que lo asistió en distintos momentos del recital. Aun así, el músico se mostró presente, atento al público y con ganas de tocar. Cada vez que amagaba con arrancar un tema, desde abajo empezaban los gritos y el pogo otra vez. Por momentos, parecía que el tiempo no había pasado.
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