
A horas de la final del Mundial 2026 entre Argentina y España, el psicólogo deportivo Bautista Güemes analizó cuáles son los aspectos emocionales que explican el presente del equipo de Lionel Scaloni. Durante una entrevista en el programa “Lo mejor de todo” de Radio Boing, aseguró que una de las mayores fortalezas del plantel pasa por la forma en que el cuerpo técnico trabaja el costado humano de los futbolistas.
El especialista destacó que el entrenador argentino logró construir un grupo que compite sin quedar atrapado por la presión y explicó que esa libertad mental se refleja directamente dentro del campo de juego. Además, habló sobre la evolución de Lionel Messi, el rol de la psicología deportiva en el alto rendimiento, la influencia de las críticas en redes sociales y la importancia del vínculo familiar durante una competencia de semejante magnitud.
El liderazgo de Scaloni y un grupo que prioriza lo humano
Para Güemes, uno de los grandes aciertos de Scaloni fue comprender que detrás de cada futbolista hay una persona y no solamente un deportista.
“Scaloni captó muy bien eso como líder. Hay que sacarse el sombrero en todo sentido. Nos muestran cómo el lado humano y lo emocional son fundamentales. Los cita para una charla técnica donde no hablan de fútbol, no hubo video tampoco. Después, obviamente, están todos los aspectos tácticos, técnicos y físicos, pero este grupo entendió que lo humano es fundamental”, afirmó.
El psicólogo consideró que durante muchos años el alto rendimiento trató al deportista únicamente como un producto obligado a rendir. “Muchas veces se toma al jugador como un objeto que tiene que rendir sí o sí. Pero antes está lo humano. Detrás del deportista está la persona y ese foco cambia muchísimo”, sostuvo.

“Argentina juega sin miedo al error”
Uno de los conceptos que más desarrolló Güemes fue la capacidad que tiene esta Selección para competir sin quedar paralizada por la presión.
“Hoy los jugadores jugaron sin miedo al error. Iban 85 minutos y creo que todos los argentinos estábamos con miedo de que no se diera, pero ellos seguían jugando como si fueran niños. Eso, desde la psicología, es muy difícil de lograr. Se trabaja muchísimo y este grupo lo consiguió. Es maravilloso”, explicó.
Según el especialista, esa libertad mental permite que los futbolistas mantengan la creatividad incluso en los momentos de mayor tensión.
Cómo se prepara una final desde la psicología deportiva
Consultado sobre cuál sería el trabajo previo a una final del mundo, Güemes aclaró que la psicología deportiva no se basa en ofrecer charlas motivacionales de último momento.
“Generalmente no se trabaja con una charla motivacional un día antes. Es más una charla activacional. La motivación se trabaja de manera individual con cada jugador durante mucho tiempo”, señaló.
En ese sentido, explicó que el rol del psicólogo consiste en continuar fortaleciendo herramientas mentales ya desarrolladas durante todo el proceso mundialista.
“Uno seguiría trabajando con cada futbolista aspectos personales o cuestiones vinculadas al rendimiento mental. Después el mensaje grupal seguramente lo baja Scaloni”, indicó.

Para Güemes, el entrenador buscará que el equipo afronte la final sin cargar con un peso excesivo. “Van a jugar una final sabiendo que todos los argentinos ya están orgullosos de ellos. Se trata de salir a la cancha una vez más como si fueran niños, con la responsabilidad y el corazón que siempre ponen”, expresó.
La transformación de Lionel Messi
Otro de los temas abordados fue la evolución emocional del capitán argentino a lo largo de su carrera. Güemes aseguró que Messi siempre fue el mejor futbolista del mundo, aunque remarcó que existen pequeños cambios actitudinales que reflejan un importante crecimiento personal.
“Messi constantemente se supera. Eso es lo más lindo que enseña. Siempre fue el mejor, pero antes perdía un pase y se tocaba la cara; ahora se ve otra postura. Esos cambios mínimos seguramente fueron trabajados”, explicó.
Si bien recordó que el propio Messi reconoció haber trabajado con un psicólogo en distintos momentos de su carrera, prefirió mantener prudencia. “No estoy ahí y quiero hablar con mucho cuidado, pero sí se nota un enorme trabajo personal”, afirmó.
El profesional también detalló cómo suele desarrollarse el trabajo cotidiano de un psicólogo deportivo dentro de un plantel profesional. Explicó que la mayor parte de la tarea es individual y que la confidencialidad con los futbolistas es absoluta.
“Lo que habla un jugador con el psicólogo queda protegido por el secreto profesional. Solo se comparte con el entrenador si el propio futbolista está de acuerdo”, remarcó.
En cuanto a la presión externa, sostuvo que uno de los principales objetivos consiste en fortalecer el denominado “foco de control interno”, evitando que las críticas condicionen el rendimiento.

Las redes sociales y el daño invisible
Uno de los pasajes más contundentes de la entrevista estuvo vinculado a las agresiones que reciben los futbolistas a través de internet. Güemes advirtió que muchas personas olvidan que detrás de cada deportista existe una persona.
“Hay gente que dice: ‘Yo lo puteo porque es millonario y juega al fútbol’. Pero detrás de cada jugador hay una persona. Esos comentarios llegan y muchas veces dejan heridas profundas”, sostuvo.
Incluso señaló que quienes insultan desde el anonimato probablemente jamás lo harían cara a cara. “Estoy seguro de que muchas personas que insultan desde el celular nunca lo harían si se cruzaran al jugador en la calle. A través de la pantalla se pierde la dimensión humana del otro”, reflexionó.
Finalmente, Güemes destacó el papel que cumplen las familias dentro del proceso que vive la Selección. Recordó las imágenes posteriores al triunfo sobre Inglaterra, cuando los futbolistas compartieron los festejos con sus seres queridos, y señaló que ese tipo de decisiones también forman parte del éxito del grupo.
“Qué lindo ver cómo termina el partido y enseguida buscan a sus familias. Antes las concentraciones eran completamente cerradas. Hoy aparece otra vez este aspecto humano: poder abrazar a los seres queridos ayuda muchísimo a descomprimir. Antes de deportistas, somos personas”, concluyó.
Comentarios