
Una inteligencia artificial logró resolver en apenas seis horas un código militar napoleónico que permaneció sin descifrar durante más de dos siglos. El modelo GPT-6 Astra, desarrollado por OpenAI, reconstruyó por completo una carta francesa de 1809 que detallaba movimientos y posiciones de tropas en Europa.
El hallazgo fue difundido por Euronews y documentado por Carter Church, un ingeniero de una empresa de ciberseguridad. La carta había sido enviada desde el cuartel general de Eugène de Beauharnais, virrey de Italia, al general francés Auguste de Marmont, comandante de las tropas en Dalmacia.
El documento utilizaba un sistema de sustitución homofónica. Para resolverlo, Astra analizó una imagen de alta resolución y dividió el documento en filas para identificar los distintos símbolos. El sistema reconoció cuáles de las 175 marcas manuscritas correspondían a signos repetidos y, a partir de allí, comenzó a reconstruir el mensaje.
Según Church, el modelo realizó de manera autónoma la transcripción, el análisis criptográfico, la generación de código y la búsqueda de referencias históricas. Todo el proceso demandó unas seis horas.
Qué decía la carta
El mensaje describía la disposición de fuerzas bávaras, polacas y francesas en marzo de 1809, pocas semanas antes de que Austria iniciara una ofensiva contra Napoleón.
Entre los fragmentos recuperados aparece una referencia al movimiento de tropas rusas y a la cantidad de soldados disponibles en la región. El documento también incluía instrucciones para Marmont sobre cómo actuar cuando recibiera la orden de avanzar.

Church reconstruyó el texto a partir de los datos sobre tropas, oficiales y posiciones militares mencionados en el documento.
La solución fue validada
El ingeniero publicó el 18 de septiembre las tablas utilizadas para descifrar el mensaje, la transcripción y los códigos empleados durante el proceso, con el objetivo de que otros investigadores pudieran reproducir el resultado.
La solución fue revisada por Satoshi Tomokiyo, investigador radicado en Tokio y administrador del repositorio especializado Cryptiana, quien posteriormente marcó el documento como “resuelto”.
El caso pone de relieve una nueva posibilidad para la investigación histórica: utilizar modelos de inteligencia artificial para combinar reconocimiento de imágenes, criptografía, programación y búsqueda documental en un mismo proceso.
Una carta que durante más de 200 años resistió los intentos de distintos investigadores pudo, finalmente, revelar su contenido gracias a una herramienta de inteligencia artificial.
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